sábado, 27 de junio de 2009

El Libertador
Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar Palacios y Blanco
y La Campaña Admirable de 1813

Huma José Rosario Tavera
Cronista del Municipio Trujillo

El Brigadier General Simón Bolívar Palacios, había entrado en acción en 1812, como Comandante de Barranca (el Francés Pedro Labatud lo humilló al no darle el valor que le correspondía. El Libertador diría: “Desprecié grados y distinciones, porque aspiraba a un destino más honroso: derramar mi sangre por la Libertad de mi Patria”), pueblo situado en la margen izquierda del Río Magdalena (los Indígenas lo llamaban Río Yuma), lo navegó el 21 de Diciembre y ataca a Tenerife, el 23 de Diciembre libra la primera batalla de su extensa, brillante y digna vida militar y este mismo día libera Plato y Zambrano; el 24 de Diciembre proclamó la Constitución de Cartagena; el 27 de Diciembre, llega a Mompox, donde recibe apoyo total; el 30 pasa a Guamal y el 31 a Banco, se producen los encuentros de Chiriguaná, el 1 de Enero de 1813 y Tamalameque (se incorporaron numerosos voluntarios, liderizados por Tomás Valle Caraballo), pasa a Puerto Real, Altos de La Aguada, Salazar de Las Palmas, El Rosario, San Cayetano, Cúcuta y entra a San Antonio; de este modo culminan las dos campañas del Libertador en el bajo Magdalena, en dos meses, derrotando a los Jefes Españoles Capmani, Capdevila.

En la Gesta Emancipadora de preparación de la Campaña Admirable, Simón Bolívar Palacios, una vez caída la Primera República, se presenta en Cartagena y en Cúcuta, para liberar a Venezuela, con la logística, armamento, hombres y mujeres que le concediera el Neogranadino General José Camilo de Torres Tenorio, Presidente de La Unión Federalista o de la Confederación de la Nueva Granada, llamado “El Verbo de La Revolución”, quien dijo al Libertador: “América clama venganza”, a lo que él respondió: “Así como Jerusalém fué la cuna del Cristianismo, Caracas será la cuna de la Independencia Americana y en siete meses estaré allí”, “La Tierra que me vió nacer temblará, será libre y se cubrirá de gloria”. La Campaña Admirable rompió con todos los esquemas, principalmente El Convencionalismo.

Una vez caída la Primera República, Domingo Monteverde expresó: “Presento a vuestra majestad esos ocho monstruos, origen y raíz primitiva de todos los males de América que se confunden del trono de vuestra majestad y que reciban el castigo que merecen sus crímenes”, entre estos ocho detenidos estaba Francisco Isnardi, quien nació en Turín, Italia y desapareció o murió en 1820, en España. La Iglesia Católica, Apostólica y Romana con las Bulas Alejandrinas o Agustinismo Político daban derechos y bendiciones a los Reyes Católicos de España para el exterminio de la conquista. Los ocho ilustres monstruos que lucharon por la Independencia de Venezuela, quienes fueron enviados a España por el tenebroso Domingo Monteverde en la Goleta Fernando VII, eran tres venezolanos: Juan Germán Roscio (uno de los principales redactores del Acta de Independencia y participó en la elaboración de la Primera Constitución de Venezuela; nació el 27 de Mayo de 1763, en San Francisco de Tiznados, Estado Guárico), Juan Paz del Castillo y Diaz y Juan Pablo Ayala; el chileno José Cortés de Madariaga; los españoles: José Mires, Manuel Ruiz, Antonio Barona y el italiano Francisco Isnardy. A Domingo Monteverde no le importó la Capitulación de San Mateo, el 25 de Julio de 1812, para enviarlos presos a España; primero los encarcelaron en las bóvedas de La Guaira, antes de salir de este puerto fueron robados por el realista Ruperto Delgado; llegaron engrillados a Cádiz, con la comunicación dirigida al Consejo de Regencia que gobernaba a España, por estar el Rey Fernando VII preso en Francia. Señor: Presento a vuestra majestad esos ocho monstruos, origen y raíz primitiva de todos los males de América. Que se confundan delante del trono de vuestra majestad y que reciban el castigo que merecen sus crímenes. Dios guarde a vuestra majestad muchos años, Caracas 14 de Agosto de 1812.

El 25 de Abril de 1812, Domingo Monteverde toma a San José de Mapuey, cercano a San Carlos, Estado Cojedes y es enfrentado por un ejército de mujeres.

El 4 de Mayo de 1812, Francisco de Miranda nombra a Simón Bolívar Palacios Comandante Político y Militar de Puerto Cabello. El Libertador Simón Bolívar Palacios el 27 de Noviembre de 1812, expresó: “Se penetrarán del sublime entusiasmo de ser los Libertadores de sus hermanos cautivos”.

En verdad a estos patriotas los trasladaron el 9 de Octubre de 1812, llegaron a Cádiz el 11 de Diciembre de 1812; en Abril de 1813, el Consejo de Regencia de España ordenó su traslado a Ceuta en el Norte de Africa. Juan Paz del Castillo y Diaz con el dinero que le enviaba su familia desde Venezuela, pudo organizar su fuga con Juan Germán Roscio, Juan Pablo Ayala y José Cortés de Madariaga, realizada en Febrero de 1814, llegaron a la Colonia Inglesa de Gibraltar después de haberlos ayudado el navegante inglés Thomas Richards; el General Español José Butrón, Gobernador de Ceuta los reclamó y el oficial inglés los entregó. Juan Paz del Castillo y Diaz fué obligado por las autoridades españolas a pagar los gastos ocasionados por la fuga. El 13 de Diciembre de 1815, obtuvieron la Libertad, salieron hacia Gibraltar, ésta se logró por las presiones y manifestaciones de la opinión pública de Londres, las diligencias diplomáticas para que el Príncipe Regente de Inglaterra intercediera por ellos. Años antes (1810), se había abierto la diplomacia entre los patriotas y el Gobierno Inglés con la comisión que integraron Simón Bolívar Palacios, Luis López Méndez y Andrés José María y Jesús Bello López. Partieron para la América y llegaron a Venezuela. De los españoles que quedaron presos, José Mires se fugó el 9 de Septiembre de 1817; quien se vino a Venezuela y se incorpora al Ejército Libertador, donde alcanzó el grado de General de Brigada, al igual que Juan Paz del Castillo y Diaz y Juan Pablo Ayala. En Ceuta siguieron presos Francisco Isnardy, Antonio Barona y Manuel Ruiz, hasta que la Revolución Liberal de 1820, orientada por Rafael Riego y Núñez y Antonio Quiroga les dió la Libertad. De Francisco Isnardy no se supo más, mientras que Antonio Barona volvió a Venezuela, pero después se le perdió el rastro. En 1820, Manuel Ruiz ocupó en Angostura, como Coronel del Ejército Libertador, la Jefatura del Estado Mayor Departamental. El 22 de Julio de 1820, un artículo firmado con el pseudónimo “Un Colombiano” de Juan Germán Roscio, describió la represión sufrida por los ocho ilustres monstruos; en esta Crónica se reprodujo la Comunicación enviada por Domingo Monteverde, el 14 de Agosto de 1812. Juan Germán Roscio fué expulsado del Colegio de Abogados por defender el Derecho a La Rebelión; renunció a la Monarquía porque la Iglesia Católica suprimió la Doctrina en los Seminarios sobre el Derecho a La Insurrección; publicó en 1817 un libro titulado “Triunfo de la Libertad sobre el Despotismo”, en Filadelfia, Estados Unidos y México.

Llega a Puerto de Ocaña, Colombia, el 8 de Enero de 1813 y sale el 16 de Febrero de 1813, en esta provincia Colombiana arrancó la Campaña Admirable, con una duración de siete meses desde que partió de Puerto de Ocaña y casi tres meses, es decir, 86 días en firme en territorio venezolano, desde el 14 de Mayo de 1813 hasta el 7 de Agosto de 1813. Continúa su lucha obteniendo triunfos en apenas 15 días. Recorriendo en nuestra Patria: Táchira, Mérida y Trujillo (Segunda Provincia Fronteriza). A Trujillo llega de Mérida pasando por el Páramo de Mucuchíes a Mendoza y continuando con la Tropa Redentora y Libertadora a la ciudad de Boconó, para pasar a Portuguesa, Barinas (era el bastión realista, llamada “La Caracas Chiquita”, porque tenía 25 mil habitantes en esa época), Ospino, Araure, Siquisique, Carora, El Tocuyo, Quibor, Barquisimeto, Los Horcones, Nirgua, Cabudare, Gamelotal, Apartaderos, Cujicito, Caramacate, La Ceiba, San José, San Carlos, Tinaco, Tinaquillo, Sabana de Taguanes, Los Pegones, Valencia, Maracay, Los Teques y Caracas.

En Enero de 1813, el Sacerdote del Morro, Padre José Luis Ovalle, derrota con sus feligreses a los realistas en Mucuchachí.

En San Antonio del Táchira, el 1 de Marzo de 1813, El Libertador pisa Tierra Venezolana y proclama: “Soldados, vuestro valor ha salvado la Patria, surcando los caudalosos ríos del Magdalena y el Zulia; transitando por páramos y montañas; arrostrando la sed, el hambre y el insomnio; tomando las fortalezas de Tenerife, Guamal, Banco y Puerto de Ocaña; combatiendo en los campos de Chiriguaná, Altos de La Aguada, San Cayetano y Cúcuta; reconquistando cien lugares, cinco villas y seis ciudades en las provincias de Santa Marta y Pamplona”; dando inicio a la Tercera Campaña, primera en nuestro territorio, llamada para la posteridad: Admirable; venía triunfante de las Campañas de Cundinamarca, Santa Marta, Santander, Pamplona, La Goajira, Zulia y centenares de provincias, villas, aldeas y comunidades fueron liberadas a su paso vencedor. Desde Abril hasta Julio de 1812, Simón Bolívar Palacios realizó su Primera Campaña Militar.

El 15 de Marzo de 1813, el Doctor y General Antonio Nicolás Briceño “El Diablo”, le aporta en Cúcuta 200 combatientes a Simón Bolívar Palacios, quien había comenzado con 400 combatientes y con estos aportes sumaron 1200 patriotas bien armados para continuar la Campaña Admirable.

El Congreso Granadino de Tunja autoriza al Libertador para que continuara a las ciudades de Mérida y Trujillo: “El solo brillo de las armas invictas de la República hará desaparecer en los campos de Venezuela las bandas españolas, como se disipan las tinieblas delante de los rayos del cielo”. El Ejército Libertador había obtenido la victoria en Cúcuta, el 28 de Febrero y en Angostura de La Grita, el 13 de Abril, las tropas realistas dirigidas por el Coronel Ramón Correa “Conde de Torre Pando” son derrotadas por el Jefe Militar de Pamplona, Manuel del Castillo y Rada, quien conjuntamente con Francisco de Paula Santander “El Hombre de Las Leyes” (traicionó a Antonio Mariño en Boyacá), creían que el Plan del Libertador Simón Bolívar, la Campaña Admirable, era una locura, un proyecto sin alternativa, un fracaso. Francisco de Paula Santander desobedeció a Simón Bolívar Palacios, éste le dijo: “Marche usted inmediatamente, no hay alternativa. Marche usted. O usted me fusila o pacíficamente yo lo fusilo a usted”. Posteriormente, Francisco de Paula Santander, obedeció, cosa que no hizo Manuel del Castillo y Rada, quien se retira, quitándole una parte de los combatientes que comandaba, casi la mitad, entre infantería, caballería, personal de logística, colaboradores e informantes del Ejército Libertador y sólo quedan 500. El Libertador diría de este traidor: “Procuró por todos los medios, perjudicar y destruir al Ejército Libertador de Venezuela”. El Ilustre Brillante Rafael Urdaneta Faría, en La Grita, le dice a Simón Bolívar Palacios: “Si con dos hombres basta para emancipar la Patria, pronto estoy acompañarlo a usted”. El Capitán Francisco Yépez Roldán 4 días después de la Batalla de La Grita avanzó hacia Bailadores por órdenes del Libertador. El 26 de Abril, El Libertador desde San Cristóbal, envía a La Retaguardia encabezada por los oficiales José Félix Ribas, Rafael Urdaneta Faría y Vicente Campo Elías (nació en Villa de Soto de Castilla La Vieja, España; El Libertador Simón Bolívar Palacios lo llamó: “Bravo Comandante, Pacificador del Tuy y Libertador de Calabozo”) por el Valle de Las Piedras, Apartaderos, Masparro, Río Masparro, Río La Yuca, Altamira de Cáceres (pueblos fundados por trujillanos que huían por las distintas represiones acaecidas), Santo Domingo, Barinas, atraviesan el Río Burate, llegan a Boconó y posteriormente a Tostós y Niquitao, La Vega y El Potrero, en las Quebradas del Valle del Ataque o Tirindí, para limpiar el territorio de tropas españolas, dirigidas por los sanguinarios: El Canario Domingo Monteverde y Ribas, con la “Ley de La Conquista”, Francisco Tomás Morales, Francisco Oberto (nacido en Coro de origen Francés), Eusebio Antoñanzas, Lorenzo Barazola, González de Fuentes, el mestizo Juan José de Los Reyes Vargas (luego abrazó la causa de La Independencia, persuadido por El Libertador se incorpora al Ejército Patriota con Hilario Torrealba y José Centeno; muere macheteado en Carora, por el también Independentista, Oficial Reyes González “El Cojo”, el 28 de Marzo de 1823), el Padre Andrés Torrellas, Remigio Ramos (invadió a Burbusay, el 28 de Agosto de 1814), José de Las Llamosas, Vicente de Emparan y Orbe, Sebastián de La Calzada, Pedro Fernández “El Terremoto de Trujillo”, Manuel Geraldino “El Verdugo de Trujillo”, Pedro González “El Canario”, Pascual Martínez, Level de Goda, Pascual del Real, Francisco Jiménez, José María Ovando, Melchor Samarriba, Vicente Landaeta, Francisco Remigio Bobadilla, Capitán General Juan Manuel Cagigal, Coronel Julián Izquierdo, Coronel José Pereira, Carlos Tolrá, Fraile Márquez, Antonio Zuazola, José Yánez y Nieto, José Martí, Capitán de Fragata Antonio Tiscar y Pedroza, Tomás José Morales, José Ceballos, José Tomás Boves Rodríguez (nació en Gijón, Asturias, España), José Miguel Salomón, Juan Tello, Francisco Rosete, Salvador Moxó, Tomás Renovales, Pedro de Limpias, Matute, Vega, Cerveris, Quero, Ceruti, Torrealba, Oviedo, Pacheco, Puig o Puy, Cortabarría, La Hoz, Urreiztieta, Comos; todos estos españoles fueron unos bandoleros, como los llamó el Regente Heredia.

El 30 de Marzo de 1813, el Gobierno de Nueva Granada autoriza al General en Jefe Simón Bolívar Palacios, para llegar a La Grita, Táchira, Venezuela. El 17 de Abril de 1813, El Libertador Simón Bolívar Palacios arengó al pueblo desde la Casa del Balcón en La Grita. La autorización de avanzar hacia Trujillo fué dada el 27 de Abril de 1813, por el Poder Ejecutivo de La Unión y llega a las manos de Simón Bolívar Palacios, el 7 de Mayo. El 28 de Abril de 1813, se reúnen El Libertador Simón Bolívar Palacios y el Doctor Cristóbal Mendoza, para planificar su salida hacia Mérida y lo nombra como Gobernador de esta Provincia. El 14 de Mayo de 1813, desde San José de Cúcuta continúa la Campaña Admirable hasta Trujillo vía Mérida. El Presidente de La Unión Federalista o de la Confederación de la Nueva Granada, General José Camilo de Torres Tenorio, cuando autoriza al Brigadier Simón Bolívar Palacios para que continúe hasta Trujillo, le dice: “Es tiempo de tomar venganza de esas fieras desencadenadas sobre nosotros, que saquean vuestras casas y asesinan a vuestros conciudadanos . . . Corred a las armas venezolanos, sacudid esas cadenas vergonzosas, volved al esplendor que habéis adquirido . . . Corred a las armas venezolanos todos, y haceos dignos de la gloria que se espera los Libertadores de la Patria”.

El Coronel Ramón Correa y Guevara huye del Táchira y se refugia en Mérida, allí es desalojado por las Heroínas Merideñas; magnifico es recordar estas diez mujeres: María Simona Corredor, María Ignacia Uzcátegui, María Isabel Briceño, María Rosario Navas, Martina Picón, María Isabel Serradas, María Montilla, Juana Evangelista Méndez, Mariana Monsalve y la Comandante Anastasia Mendoza (nacida en Trujillo); de igual manera lo hacen el Presbítero Francisco Antonio Uzcátegui y su Hermana, quien le regala al Libertador Simón Bolívar Palacios un cañón con su nombre grabado. Otro gesto de la mujer merideña, es la donación de unas propiedades a Simón Bolívar Palacios, por María Simona Corredor y el Mayor Francisco Ponce de León, de origen español, otorga avituallamiento y cinco cañones más, para ayudar al Ejército Libertador. Del mismo modo, cuando El Libertador fué a Tabay, se le acercó la Heroína Mariana Monsalve y con sus penetrantes ojos azules se dirigió al Libertador de esta forma: “No tengo hijos que daros ni bienes que ofreceros, pero tomad para la Patria este pequeño regalo: Son las prendas que usé en mi juventud”. Emocionado El Libertador desmonta de su caballo y le besa las manos. También colaboraron con la elaboración de 16 cañones más en la Quinta Albarregas, los Presbíteros Mariano Talavera, Francisco Antonio Uzcátegui (dueño de la Casona Albarregas), Francisco Xavier Irastorza, Bernardo Uzcátegui, Juan de La Rosa Mercado y Santiago Milanés. La elocuencia era tal, en esa época de oro para Venezuela y América, que una madre se acerca al Libertador y le dice que acepte a su hijo que es menor de edad en las filas y que como tiene un brazo lesionado ella llevará el fusil hasta que se mejore, esta era María Rosario Navas. Es necesario recordar que en noventa (90) días de la Campaña Admirable Simón Bolívar, había logrado que lo llamaran Libertador.
Simón Bolívar Palacios en Mérida, pernoctó 19 días, se hospeda en la Posada “El Cisne”; recibe el Título de Libertador, el 23 de Mayo de 1813, ofrendado por el Primer Presidente Constitucional de Venezuela: El Trujillano Doctor Cristóbal Mendoza, quien lo acompañaba desde Cúcuta y El Libertador Simón Bolívar Palacios, el 15 de Mayo lo había enviado a Mérida para que preparara su entrada triunfal; el 24 de Mayo, El Libertador dice: “Ayer he tenido la satisfacción de entrar en esta ciudad, Capital de la Provincia de Mérida, donde se hallaban ya la Vanguardia, Centro y Retaguardia del Ejército”. El 26 de Mayo de 1813, expresó: “Yo espero con la más inmortal impaciencia la orden para marchar rápidamente sobre Caracas a cumplir mi profecía de fijar los estandartes de la Nueva Granada en los muros de Puerto Cabello y La Guaira; todo el ejército aspira por tener esta gloria, y no hay un solo cobarde en él, que se atreva a no desearlo”. El Libertador comenzó a utilizar este título desde el 8 de Junio de 1813, en Proclama dictada en el Cuartel General de Mérida, cuando hizo el primer anuncio de la Guerra a Muerte y expresa con gallardía Simón Bolívar: “Más estas víctimas serán vengadas, estos verdugos serán exterminados. Nuestra vindicta será igual a la ferocidad española. Nuestra bondad se agotó ya, y puesto que nuestros opresores nos fuerzan a una guerra mortal, ellos des­aparecerán de América, y nuestra Tierra será purgada de los mons­truos que la infestan. Nuestro odio será implacable y la guerra será a muerte”. El Libertador salió de esta ciudad emeritense con 488 combatientes y posteriormente, 4 meses, 18 días después, el 14 de Octubre, como Gobernador de Caracas y Presidente por segunda vez de Venezuela, el Doctor Cristóbal Mendoza llama a una Sesión Extraordinaria del Cabildo o Ayuntamiento de Caracas en El Templo de San Francisco y le ratifica el Título, Apodo, Nombre o Apelativo de Libertador y Capitán General de Los Ejércitos a Simón Bolívar Palacios, éste expresa: “Los que dirigieron la Vanguardia y Retaguardia son los que merecen el Título de Libertadores, por prestarle servicio a la Patria, bien es cierto que los orienté”, “El Título de Libertador está por encima de cualquier cetro o poder en el mundo y Acepto el título de todo corazón, pero es el Gobierno de La Unión a quien le corresponde decretar el mismo”. “. . . Acepto con los más profundos sentimientos de veneración a la Patria y a Usía, que son sus órganos, tan grandes manifestaciones. . .” y cuatro días después, el 18, una comisión de la Asamblea del Cabildo, lo reconoce como El Libertador y Capitán General de Los Ejércitos. El mismo día 14 de Octubre, es derrotado en la Batalla de Mosquitero, Guárico, el Jefe Realista José Tomás Boves Rodríguez por el Capitán Vicente Campo Elías. El 2 de Enero de 1814, en la Asamblea de Caracas, en el Templo de San Francisco y ante el pueblo caraqueño, el Doctor Cristóbal Mendoza dice del Libertador Simón Bolívar Palacios: “Ciudadanos, tenéis presente al héroe que sin más recursos que un pasaporte y sin más auxilio que su espada nos ha dado la Libertad. . .Yo me lisonjeo de ser el fiel intérprete de los sentimientos del pueblo, afirmando de su parte que él quiere continúe dirigiendo su destino”.

Simón Bolívar Palacios le envía una Carta al General José Camilo de Torres Tenorio, Presidente de La Unión Federalista o de la Confederación de la Nueva Granada donde le expresa: De tránsito en Bailadores, creí conveniente publicar la Proclama, que en copia tengo el honor de incluir a V.E., para ver si de ese modo se consigue el que los que emigraron con Correa, y los que se escondieron en los montes se restituyan a sus casas, a vista de la bondadosa generosidad con que les ofrezco serán tratados, con tal que desistan del error en que incurrieron”.

Cabe destacar que el Padre de Luis María Rivas Dávila, Ignacio de Rivas, alienta al Libertador Simón Bolívar Palacios al decirle: “Gloria al Ejército Libertador y Gloria a Venezuela que os dió a vos el ser, ciudadano General, que vuestra incansable mano siga victoriosa destrozando cadenas, que vuestra presencia sea el terror de los tiranos y que toda la tierra de nuestra América diga un día, Bolívar vengó nuestros agravios”. Aproximadamente, un año más tarde caería en la Batalla de La Victoria, el 12 de Febrero de 1814, que duró 9 horas, el Coronel Luis María Rivas Dávila, quien antes de morir expresaría al médico cirujano que le extrajo la bala que lo hirió de muerte: “Sacadla y llevadla a mi esposa, que la conserve y decidle que se acuerde que a ella debo el momento más glorioso de mi Vida, aquel en que he perecido defendiendo la causa de mi suelo, muero contento, ¡Viva la República!”. Cabe destacar que El Libertador después de la Batalla de La Victoria le otorgó al hijo de José Félix Ribas, quien tenía 3 años de edad, el título de Capitán Vivo y Efectivo de Infantería de Línea, con el goce del sueldo de tal desde hoy y con la antigüedad del día que empezó a hacer el servicio.

El 29 de Mayo, en Mérida, Simón Bolívar Palacios envía al Estado Trujillo al Coronel y General Post Mortem Atanasio Girardot, Jefe de La Vanguardia, quien llega el 1 de Junio en la noche (para esa época existían 12 mil habitantes en Trujillo), trasladándose con alrededor de 500 combatientes, divididos en dos Columnas y tres Batallones, el tercero, cuarto y quinto, 800 caballos y 40 kilos en pesos de oro, también se conforman regimientos y destacamentos; el Estado Mayor de La Vanguardia estaba conformado por los Coroneles y Generales Post Mortem Atanasio Girardot, Antonio Ricaurte, Manuel Gogorza, Luciano D’Elhuyar (nació en 1793, en Bogotá, Colombia; hijo del Químico y Minerólogo Español Juan José D`Elhuyar y María Josefa Bárbara Bastidas; murió en 1815, ahogado en el Mar Caribe), Francisco Yépez Roldán, Hermógenes de La Maza, Antonio Acosta Jiménez y Joaquín París. El Coronel y General Post Mortem Atanasio Girardot, el 9 de Junio entra a la ciudad Capital, el 10 de Junio forma un Gobierno Revolucionario Provisional en Trujillo y el 12 de Junio llama a cabildo, para informarle a la población trujillana que El Libertador Simón Bolívar Palacios está en camino hacia Trujillo. El Libertador llega a Mérida el 23 de Mayo y se va el 10 de Junio.

Existe el Mito y Leyenda que murieron 2000 soldados en Mérida, al sufrir Hipotermia o Mal de Páramo, al no poder con la inclemencia del frío y el tiempo, según relatos de los pobladores del páramo que escuchó el periodista y articulista estadounidense William Duane, quien admiró y defendió en sus escritos al Libertador Simón Bolívar Palacios.

Llegan el 11 de Junio de 1813, por la noche a la Casona Hacienda de la Villa del Padre Francisco Antonio Rosario, en El Cucharito, hoy conocida como Carmania. Cabe mencionar que el Padre Francisco Antonio Rosario esperó al Libertador en Timotes. Antes visitó la población de La Puerta, la Casa de Los Manantiales, la Casa del Doctor y General Antonio Nicolás Briceño, en Mendoza del Valle de Bomboy y el caserio de Los Cerrillos.

El 12 de Junio, El Libertador en compañía del Padre Francisco Antonio Rosario merodea Escuque (era el centro más poblado y configurado como pueblo, desde aquí hasta Trujillo por Motatán, Pampanito, La Concepción, Tukutuku, etc., eran 6 leguas y por el paso Durí, Juan Martín, Mesa de Esnujaque, Jajó, La Quebrada, Los Cuartelitos, Quebrada de Cuevas, San Genaro, Santiago, San Lázaro, Sabaneta y Trujillo, existían una distancia por trochas y caminos de piedras de 60 leguas), El Quibao, El Cantón, El Castil de La Reina, La Mata, Sabana Libre, El Colorado, Monte Carmelo, El Páramo de La Culata, El Mismote, Betijoque (en el sitio El Carachito, El Boquerón, los Indígenas le obsequian El Mene o Agua Negra, conocido posteriormente como Petróleo, nombre de origen romano; este recurso mineral que El Libertador denominó: “Colombio”, en honor a Colombia), Santa Isabel, Ponemesa, atraviesa el Río Motatán, Valera, son agasajados en la Hacienda El Turagual, Motatán, por los patriotas Jacobo Antonio Roth Gordon y Estuardo y Gabriel Briceño de La Torre, pasan a Carvajal, pernoctan en la Casa de Los Madrid (todos estos territorios habían sido liberados por la Vanguardia del Ejército Libertador, orientada por el Coronel y General Post Mortem Atanasio Girardot). El 13 de Junio, por la tarde regresan a la Hacienda El Cucharito o Carmania para celebrar el cumpleaños del Cura Libertario y El Libertador sentencia: “Hablaré con usted del delicado tema de la guerra, saludables para los Imperios, enfermedad para los pueblos; como Prelado de la Libertad estoy seguro me acompañará a defenderla”, el Padre Francisco Antonio Rosario le responde: “Usted es el Espíritu de la Libertad” y El Libertador le expresa: “Y usted es el Alma de la Libertad”. El Padre Francisco Antonio Rosario agregó: “Usted es la Guerra y la Paz y yo soy la Paz y la Guerra”. El Libertador Simón Bolívar Palacios continuó: “Tenemos el Corazón de Carne”, a lo que el Padre Francisco Antonio Rosario dice: “Es la hora de convertirlo en una piedra” y “No hay que alertar ni alardear porque el enemigo se previene”. El Libertador y el Padre Francisco Antonio Rosario mientras hablaban sobre las entradas y salidas hacia Trujillo, cocinaron una sopa de verduras, ensalada arzobispal, arroz, arepas, plátanos, café e hicieron chicha andina; los dos habían aprendido el arte culinario, sobre todo cuando El Libertador estuvo en Europa y el Padre Francisco Antonio Rosario cuando estudió el sacerdocio en Maracaibo y Mérida. Allí, en conversación amena estudiaron las distintas rutas hasta Trujillo: La primera ruta de El Cucharito, El Cumbe, San Genaro, Santiago, San Lázaro, Sabaneta, La Chapa y Trujillo; la segunda ruta de El Cucharito, Valera, Motatán, Jiménez, Pampanito, La Chapa y Trujillo; la tercera ruta de El Cucharito, Valera, Motatán, Jiménez, Pampanito, La Concepción, Tukutuku, La Plazuela de Mocoy, Santa Rosa, Las Trincheras, Entrada de Trujillo y Trujillo. Decidieron elegir la primera ruta, la cual había sido tomada por la Vanguardia del Ejército Libertador en días anteriores en un abre brecha; igualmente previeron la salida de Trujillo por San Jacinto, Mimbate, Páramo de La Cristalina, San Rafael y Boconó. El Padre Francisco Antonio Rosario le propuso al Libertador que se profundizara la Guerra Total y El Libertador precisó algunas ideas del Manifiesto de Cartagena, Colombia, del 15 de Diciembre de 1812 y el Padre Francisco Antonio Rosario entregó la Proclama de La Libertad redactada por éste el 2 de Septiembre de 1811, pidiendo al Libertador en un franco diálogo que el Movimiento Libertario Trujillano planteaba la inmediatez de la Guerra a Muerte o Guerra Total Declarada. Los dos patriotas coincidieron protagónicamente en hacer un diálogo, bosquejo, borrador, primeras ideas o apuntes de la Proclama de Guerra a Muerte o Guerra Total Declarada, que sería dictada, redactada y firmada en Trujillo, en la Casa de La Guerra a Muerte, hoy Centro de Historia, ese glorioso martes 15 de Junio de 1813, a las 3 de la madrugada, nervio y motor de la Campaña Admirable.

El 14 de Junio, llega a la ciudad de Trujillo con el Centro o Comandancia del Ejército Libertador, donde exclama en la Casona donde firmaría un día después la Proclama de Guerra a Muerte o Guerra Total Declarada: “A mi Trujillo sólo le queda su indestructible fibra revolucionaria y su inquebrantable amor a la causa de la Independencia” y el Padre Francisco Antonio Rosario como vocero en ese momento de la Sociedad Secreta Comuna “Hermanos” le contestó al Libertador: “Ninguna tiranía hará que bajemos la frente y a riesgo de nuestras vidas nos erguiremos con la Guerra a Muerte por la preciada Libertad y para ello debemos confiar en el espacio tiempo conciencia”. “Trujillo ha sido, es y será la Cuna de la Libertad, porque su pensamiento siempre ha optado por la causa de los desposeídos”.

El Libertador es recibido en la ciudad Trujillo por la Vanguardia, que se encontraba desde el 9 de Junio en la ciudad Capital (había llegado el 1 de Junio al Estado Trujillo, al Sector El Cucharito, Hacienda del Padre Francisco Antonio Rosario, orientada por los Comandantes Neogranadinos Atanasio Girardot, Antonio Ricaurte, Luciano D´Elhuyar, Hermógenes de La Maza, el Carupanero Antonio Acosta Jiménez, el Marabino Francisco Yépez Roldán y el Trujillano Manuel Gogorza; para esa época existían 12 mil habitantes en Trujillo). El preámbulo del recibimiento del Libertador fué encomendado al Cura Joseph Rendón (Capellán del Ejército Libertador en la Campaña Admirable, desde Trujillo hasta Caracas), en ese momento se producía un gran aguacero y este Sacerdote le dice al Libertador: “Trujillo está miserable y deplorable” a lo que contestó Simón Bolívar Palacios: “Mientras hayan pastores bondadosos como usted y ciudadanos virtuosos como los que le acompañan, Trujillo alcanzará un alto rango en el concierto de Las Naciones Libres de América”. Días más tarde, el 25 de Junio de 1813, El Libertador le escribió algo parecido al Presidente de La Unión: “El Estado de Trujillo, sostenido por la virtud de sus Pastores y por el valor de sus Ciudadanos, debería ocupar algún día un emi­nente rango entre las Naciones Libres de la América”. La joven Dolores Dionisia Santos Moreno le obsequió al Libertador un manjar hecho por las mujeres de La Chapa, El Calvarito, hoy El Calvario y El Carmen, en la primera entrada hacia el centro de Trujillo, en la Casona Hacienda de la Villa La Rosariera de la familia del Padre Francisco Antonio Rosario, a los márgenes de la Quebrada de Los Cedros, El Calvarito, Parroquia Chiquinquirá, donde estaban los habitantes patriotas, hasta la Plaza del Cristo de La Salud, hoy Plaza El Carmen. Cuatro cuadras abajo el pueblo estaba congregado en la Plaza de La Ermita de La Chiquinquirá o de Los Ajusticiados, hoy Plaza Sucre. La tribuna donde sería recibido El Libertador, fué colocada a la entrada del Convento de San Francisco de Asís o San Antonio Tavira de Padua de la Recolección; se oyeron con fuerza los redobles de tambores y las notas del clarín retumbaron en toda la Parroquia Chiquinquirá y más allá; las campanas de La Ermita de La Chiquinquirá se oían en toda la ciudad; al llegar El Libertador se oyeron gritos de “Viva La Libertad”, los ladridos del Perro Mucuchíes y su Edecán Tinjacá tratando de calmarlo; El Primer Gobernador Político Militar de Trujillo Jacobo Antonio Roth Gordon y Estuardo y su familia Roth Briceño, dieron la cálida bienvenida. El Ejército Libertador al atardecer se dirigió hacia las limpias aguas de la Quebrada de Los Cedros y el Río Castán para saciar su sed, asearse y comer. El Libertador Simón Bolívar Palacios y el Padre Francisco Antonio Rosario antes de entrar a la Casa de La Guerra a Muerte, hicieron un Juramento en las cristalinas aguas de la Quebrada de Los Cedros y en presencia del Ejército Patriota y parte del pueblo de la Provincia de Trujillo: “Juramos dar la vida o que ésta se convierta en un martirologio, por alcanzar la Libertad con la Guerra a Muerte o Guerra Total Declarada, en contra de la atrocidad española, porque si no respondemos a la agresión, eternamente seremos agredidos”.

El martes 15 de Junio se firmó la Proclama de Trujillo, de Guerra a Muerte o Guerra Total Declarada, a las 3 de la madrugada, a 159 días de haber partido la Campaña Admirable desde Puerto de Ocaña, el 8 de Enero; este día en las esquinas de Trujillo se situaron varios patriotas de la Sociedad Secreta Comuna “Hermanos” con carteles Rojos y Negros, leyéndose con voz fuerte la Proclama de Guerra a Muerte. Este día muere fusilado en Barinas, el Doctor y General Antonio Nicolás Briceño. Este día se fugan del Castillo de Puerto Rico, los hermanos del Doctor y General Antonio Nicolás Briceño, patriotas Pedro Fermín Briceño, Francisco Javier Briceño y Domingo Briceño “El Negro”. El larense José Trinidad Morán se le presentó al Libertador, quien lo aceptó como aspirante al Batallón Quinto de La Unión (muere fusilado el 3 de Diciembre de 1854, en Arequipa, Perú); el Coronel Luciano D‘Elhuyar era su Comandante; este patriota peleó en las principales batallas de la Independencia de Venezuela y América. Al pasar el tiempo el larense José Trinidad Morán, fué perseguido por sus convicciones anticorrupción, tuvo que refugiarse en Chile, inclusive fué acusado de corrupto sin serlo, como lo demostró la Historia.

El día 16 de Junio, El Libertador recorre las calles empedradas de Trujillo y supervisa los preparativos para el combate contra las tropas del realista Manuel Cañas en Carache. El 17 de Junio, reúne a todas las fuerzas vivas y la Vanguardia del Ejército Libertador marcha hacia Carache. El 18 de Junio, visita algunas familias solidarias de la causa independentista, entre ellas: Rosario Rosario, Gogorza Lechuga, Carrillo Terán, Mendoza Hurtado; se produce la Batalla Campal de Agua de Obispo en Carache. El 19 de Junio recibe el Parte de Guerra de la Vanguardia del Ejército Libertador, donde se informa la victoria en la Batalla Campal de Agua de Obispo, con una declaración proporcional por el prisionero José Miguel Barreto, donde delataba la expedición que de Barinas partiría hacia Mérida. El Libertador hace un Parte de Guerra al Presidente de La Unión Federalista José Camilo de Torres Tenorio, debido a que tenía permiso sólo para llegar hasta Trujillo. Ese mismo día, Simón Bolívar Palacios ordena al General en Jefe José Félix Ribas apresurar la marcha y reunirse con el Jefe de la Vanguardia, Coronel Atanasio Girardot en Boconó. Como se creía en la posibilidad de una invasión realista, proveniente de Barinas, El Libertador proyectó interceptarlos cayendo sobre ellos con el grueso de las tropas de José Félix Ribas que todavía no habían salido de Mérida (21 de Junio de 1813). El 20 de Junio, El Libertador le responde al Comandante de la Vanguardia Atanasio Girardot. El 21 de Junio recibe noticias traídas por el mensajero Pedro Montenegro y envía al Comandante de Caballería Luis Marquí para que marche a Boconó a contener al enemigo y se organiza el regreso de la Vanguardia del Ejército Libertador a Trujillo. El 22 de Junio, en la celebración en la Plaza Mayor, hoy Plaza Bolívar, por los triunfos del Combate Campal de Las Trincheras en Betijoque, el 1 de Junio; el Combate Campal de Escuque, el 2 de Junio; el Combate Campal de El Colorado en Escuque, el 3 de Junio; la Batalla Campal de Ponemesa en Betijoque, el 4 de Junio; el Combate Campal de Los Higuerones o Higuerotes en Bolivia, el 12 de Junio; el Combate Campal de Los Cuarteles en Carache, el 13 de Junio y la Batalla Campal de Agua de Obispo en Carache, el 18 de Junio, expresa: “Nuevos trofeos nos esperan en los campos de Barinas y Caracas: Volvemos a cubrirnos con la doble corona del laurel y del olivo, subyugando a los enemigos y dando la Libertad a nuestros hermanos; y suponiendo verdaderas algunas noticias llegadas del territorio enemigo les agrega: Las mujeres, sí soldados, las mujeres; nos disputan la gloria de vencer a los tiranos. . . Vamos a San Carlos a libertar a esas verdaderas Belonas (Diosas de La Guerra)”. En esta celebración El Libertador bailó con las Coronelas Trujillanas Dolores Dionisia Santos Moreno, Barbarita de La Torre y con la Tachirense Juana Pastrano Salcedo, quien era su compañera en ese momento. El Comandante Rafael Urdaneta Faría, quien venía del Valle de Boca de Monte, Cerro Las Trincheras, Las Guardias (hoy Cuatro Esquinas), La Curva de Agua Negra, La Defensa, Boconó, estuvo en esta celebración triunfante. El Libertador el 23 de Junio envía un informe detallado de lo acaecido en Trujillo a la Comisión del Supremo Congreso de la Nueva Granada, donde expresa: “En consecuencia, yo me determino a hacer continuar nuestro progresos, antes que la suerte se canse de protegerme; que mi conducta obtenga la aprobación de ustedes que después de la Libertad de mi país es lo que más deseo”. Atanasio Girardot, Jefe de la Vanguardia del Ejército Libertador se reúne con uno de los jefes de la Retaguardia, Rafael Urdaneta Faría; este último había bajado de Boca de Monte, Boconó, con una patrulla de 50 combatientes, para solicitar la incorporación de oficiales trujillanos y así enfrentar al realista José Martí, que venía de Barinas, La Marqueseña por el paso de Las Calderas y se diseña como sitio de encuentro de la Batalla a Niquitao, en Boconó. El 24 de Junio, convoca a una Asamblea General para reafirmar el gobierno, el ayuntamiento y otras autoridades; lo acompañan los Sacerdotes Francisco Antonio Rosario y José Antonio Rendón. El Libertador orienta las acciones a seguir y se dispone a continuar la contramarcha. El 25 de Junio redacta un nuevo informe para la Comisión del Supremo Poder Ejecutivo de La Unión, sobre la situación de Trujillo y el Ejército Libertador. El 26 de Junio, sale para Boconó hacia Barinas, vía Guanare; este día bautiza a Boconó como “El Jardín de Venezuela”, por sus bellas mujeres y hermosos paisajes. Tal era la premonición, visión e inteligencia del Libertador que previó con varios destacamentos: Valle de Las Piedras o Los Callejones de Mérida, Las Calderas cercanas a Niquitao, Mendoza del Valle de Bomboy, Jajó, para cerrarles el paso con su Retaguardia al Ejército Realista que se encontraba en Barinas y estudió las posiciones realistas en Betijoque y Carache, teniéndolas en la mira para aniquilarlas con la Vanguardia. El Libertador Simón Bolívar Palacios en Trujillo, comió mango por vez primera, fruta brindada por el Presbítero Francisco Antonio Rosario, a quien le habían traído la semilla desde La India, vía España.

El Libertador partió de Trujillo lleno de júbilo por las atenciones recibidas; agradeció este gesto Libertario en un corto discurso realizado en la Plaza Mayor de Trujillo y nombró al Presbítero Francisco Antonio Rosario como Capellán del Ejército Libertador en territorio trujillano y a viva voz, entre la algarabía del pueblo, manifestó que el Prelado de La Libertad, lo acompañaría hasta llegar a Biscucuy, vía Guanare y que regresará inmediatamente a Trujillo para fortalecer las actividades revolucionarias y orientar el gobierno independiente a través de la Sociedad Secreta Comuna “Hermanos”. El Padre Francisco Antonio Rosario agradeció su confianza con estas palabras: “El Libertador y su Ejército del Pueblo son la Revolución Independentista”. El 28 de Junio, Simón Bolívar Palacios conversa nuevamente con su Retaguardia acampada en Boca de Monte. El Libertador sale rumbo a Guanare, Portuguesa con la Vanguardia y el Centro o Comandancia del Ejército Libertador, como lo confirma la carta del 2 de Julio de 1813, fechada en Guanare. La Retaguardia se queda. El 29 de Junio, en su trayecto hacia Campo Elías, Chabasquén, Biscucuy, El Libertador en su mente va cristalizando su triunfo contra el Jefe Realista Malagueño Capitán de Fragata Antonio Tiscar y Pedroza, en Barinas. El 30 de Junio, a un paso de Guanare, pues entraría a ésta triunfante el 1 de Julio y las tropas realistas abandonan despavoridas a Guanare al enterarse que El Libertador Simón Bolívar Palacios se dirige hacia ese territorio.

En esta época el Padre Francisco Antonio Rosario logró convencer a las monjas del Convento Regina Angelorum para que financiaran parte de la Campaña Admirable, fundamentalmente en la compra de armas, animales y alimentos.

El Coronel José Félix Ribas, Jefe de la Retaguardia entra a Niquitao y recibe ayuda del Presbítero José Ricardo Gamboa, Pedro José Briceño y de los feligreses cristianos. La Retaguardia orientada por los Comandantes José Félix Ribas, Rafael Urdaneta Faría y Vicente Campo Elías libró la Batalla Campal de Niquitao, el 2 de Julio de 1813. El Libertador estuvo 18 días en el Estado desde el 11 hasta el 28 de Junio, día en que sale de Boconó y 13 días en la ciudad Capital desde el 14 hasta el 26 de Junio. En esta visita realizó 24 Cartas.

Al Libertador, en su paso por Moconoque, aproximadamente seis kilómetros antes del Páramo de Mucuchíes, Vicente Pino le regaló el perro llamado Nevado, que era negro como el azabache, las orejas, el lomo y la cola blancos, quienes simbolizaban la cresta nevada de los Páramos; Vicente Pino se puso a las órdenes de Simón Bolívar Palacios y le rindió los informes que necesitaban para llegar a Mucuchíes, a donde envió al perro Nevado con el niño de 10 años Juan José Pino, quien vivió 94 años en Mérida. El Libertador designó al indígena Tinjacá la misión de cuidar el perro, aprendiendo el perro los silbidos del aborigen. Los Oficiales del Estado Mayor bautizaron a Tinjacá como el “Edecán del Perro”. Simón Bolívar Palacios en la Campaña de Los Llanos llegó a un pueblo y una camada de perros pequeños comenzaron a ladrarle a la mula llamada Catalina, el Perro Nevado saltó y antes que callera al piso, todos los perritos salieron corriendo; El Libertador mirando a Nevado expresó: “Estos perros nunca habían visto un gigante de su especie”. Nevado compartió las victorias de la Campaña Admirable y las derrotas y victorias posteriores, murió en la Batalla de Carabobo, el 24 de Junio de 1821, al lado de Tinjacá, quien herido de gravedad dijo al Libertador: ¡Ah mi General, nos han matado al perro. . .! Es necesario recordar que en la Independencia también participaron los indígenas: Chuarán, Guayta, Guaicamacuto.

En la Campaña Admirable, Simón Bolívar Palacios al bajar de Mérida, vía Trujillo lo hace por: El Páramo de Musucúm, El Vallecito, Mucujún, Los Llanitos, Mucurután, Tabay, La Mucuy, Cacute, Escaguey, Mucurubá, Mucuruma, Moconoque, Mucuchíes, Páramo Gaviria, Apartaderos, Pueblo Llano, Las Piedras, El Aguila, Piñango, La Venta, Chachopo, Timotes, Torondoy, Villa Mercedes, Páramo de La Doñana, Camino de Los Libertadores, Mesa de Esnujaque, Jajó, Tuñame, El pueblo que tanto dí, Loma del Medio, La Quebrada, La Flecha, La Lagunita, La Puerta (anteriormente se le denominaba Timotes, La Puerta de Los Andes Venezolanos y del Virreinato de Santa Fé), El Barquesí, Los Cerrillos (visita la Casa de Los Manantiales, el día 11 de Junio de 1813, por la noche y pasa por la Casa del Doctor y General Antonio Nicolás Briceño), Mendoza del Valle de Bomboy, Agua Clara, la Hacienda “El Cucharito o Carmania”, acantonado en esta Villa del Padre Francisco Antonio Rosario, el 12 merodea Escuque, El Quibao, El Cantón, El Castil de La Reina, La Mata, Sabana Libre, El Colorado, Monte Carmelo, El Páramo de La Culata, El Mismote, Betijoque, Santa Isabel, El Boquerón, El Carachito, Ponemesa, atraviesa el Río Motatán, Valera, es agasajado en la Hacienda El Turagual, Motatán, por los patriotas Jacobo Antonio Roth Gordon y Estuardo y Gabriel Briceño de La Torre, pasa a Carvajal, pernocta en la Casa de Los Madrid; nuevamente retorna a la Hacienda “El Cucharito o Carmania”, el día 13 establece su Cuartel General, reflexiona con el Padre Francisco Antonio Rosario sobre la Guerra a Muerte o Guerra Total Declarada, hacen un bosquejo, borrador, primeras ideas o apuntes de esta trascendental Proclama, el 14 vía a Trujillo pasa por Quebrada de Cuevas, La Quebrada, Loma del Medio, Nidal de Nubes, El Pueblo que Tanto di, Carvajal, Alto de La Cruz, Aguas Negras, El Cumbe, La Cordillera, San Genaro, El Yerberal, La Nubesita, El Zanjón de La Llorona, El Salto del Diablo, Alto de Los Barros, Cordillera de Los Andes, Alto de Isnarúm, Alto del Maporal, La Fila, La Perrera, Las Rosas, Pan de Azúcar, El Corozo, Mesa de Los Contreras, Cuenca El Chachuco, Piedra Gorda, Las Rosas del Guayabal, Vega de Chachique, Valle de Chachique, Quebrada de Chachique, Quebrada Grande, Valle de Cabimbú, Casa de Marcos Cuenca Rosas y de Jacinto González (donde existió un Molino Hidráulico de Café, un Molino Hidráulico de Trigo, un Trapiche Mecánico, un Aserradero Hidráulico molidos por la Quebrada de Chachique y La Grande), Esdorá, Los Parchales, La Piedra Grabada con la siguiente inscripción: “Por aquí pasamos en 1813”, Cabimbú, Santiago, San Lázaro, Río San Lázaro, Río Jiménez, La Pedregosa, Sabaneta, La Macarena, La Loma, La Cuchilla, Musabás, La Guaira, La Popa, Cerro de la Peña o Piedra de La Virgen del Rosario, La Chapa, El Calvarito o El Calvario, El Carmen, Santa María, La Alameda y llega a Trujillo el mismo día 14 para firmar la Proclama de Guerra a Muerte, el 15 de Junio de 1813, a las 3 de la madrugada, a 159 días de haber partido la Campaña Admirable desde Puerto de Ocaña, el 8 de Enero. Cuando se va, recorre: San Jacinto, Quebrada de Ramos, Loma de Las Ánimas, Loma de Las Piedras, Quebrada El Suero, Río Arriba, El Obispo, Páramo de Ortiz, Miranday, El Chorro, El Cementerio, Borón Bajo, Borón, Borón Alto, El Chorrerón, Bujay, Tierra Morada, Las Calderas, Urbina, Mimbate (era la Capital de la Nación Kuikas), Los Chaos, Pampanito, La Cuchilla, El Portachuelo, Los Palmares, La Cruz, La Capilla, El Riecito, El Romeral, Los Pantanos, El Atajo (donde nace el Río Mocoy), El Cedral, Páramo El Corazón, Quebrada Bullosa, Altamira, La Cristalina, La Piedra Grabada con la fecha 1846, Los Higuerones, Llano Grande, La Loma del Toro de la Carretera Vieja de Boconó, Los Ganchos, Las Palchas, La Cañada, Missisí, La Orchila, La Regresiva, La Cima, Arrasante, Arreos, Sierra del Santo, Villa Nueva, El Jarillo, San Rafael de Boconó, San Miguel, El Mayoral, Santa Elena, El Zamurito, El Pie, La Loma, Pueblo Nuevo, La Ensillada, Las Virtudes, Santa Lucía, La Espesura, La Viravira, Valle de Boca de Monte, Cerro Las Trincheras, Las Guardias (hoy Cuatro Esquinas), La Curva de Agua Negra, La Defensa, Boconó, Los Pantanos, Mosquey, El Batatal, Recta de Jiménez, El Perico, El Morrito, Las Quebradas, La Cima, Tierra Blanca, Las Lajas, Río Negro, Campo Elías, La Recta de La Vaquera o Manguito, Piedra La Miona, Curva de Los Adióses, Salto del Diablo, Chorrerón (límite de Trujillo, Portuguesa y Lara), Valle Verde, Las Adjuntas (en este sector se une el Río Guaitó con El Saguás), La Mesa del Zorro, La Mesa de Las Piñas, Río Saguás, Chabasquén, Santa Clara, Villa Nueva, Guárico, El Tocuyo, Laguna de Los Cedros, La Vega, Cordillera Guaramacal, Agua Fría, La Concepción, Palo Alzado, Biscucuy, Guayabital, Las Cruces, Campamento de Argimiro Gabaldón, Cerro Calderas, Río Diano, Guanare, vía hacia Portuguesa, Barinas, Los Llanos y el Centro del País.

En la Hacienda “El Cucharito o Carmania”, el 13 de Junio de 1813, como lo señala el Presbítero Enrique M. Castro, en su libro Vida de un Cura Santo, El Libertador se entrevista con el Prelado Francisco Antonio Rosario, se estrechan con la energía positiva que los genios en la historia poseen en beneficio de la humanidad, esa atracción física, espiritual, mental y ese filium que hace trascendentales a los protagonistas, colosos y titanes de los acontecimientos que estremecen la conciencia de las mujeres y hombres, que también sienten y se identifican con las causas nobles. El Padre Francisco Antonio Rosario, de 52 años abraza la causa de la Independencia, entregándolo todo, la Hacienda “El Cucharito o Carmania”, armas (principalmente mosquetes de pistón y bayonetas, avituallamiento, parque, municiones y cartuchos), a la hazaña patriótica del Libertador Simón Bolívar Palacios, quien era 22 años menor que éste y el día de su santo, San Antonio y de su cumpleaños, Domingo 13 de Junio, llena de júbilo esta zona, esta Tierra Guerrera y es en la Casa de la Hacienda “El Cucharito o Carmania”, donde se realiza la táctica y estrategia a seguir para la firma de la Proclama que estremeció al mundo: “Españoles y Canarios contad con la muerte aún cuando seáis indiferentes, si no obráis activamente en obsequio de la Libertad de América. Americanos contad con la Vida aún cuando seáis culpables”. Con su acervo histórico, el Padre Francisco Antonio Rosario, es el Coautor o Corredactor de la Proclama de Guerra a Muerte. El 15 de Junio de 1813, en las esquinas de Trujillo se situaron varios patriotas con carteles Rojo y Negro, leyendo con voz fuerte la Proclama de Guerra a Muerte. Esta Proclama tuvo 7 años, 4 meses y 12 días de vigencia; El Libertador la suspende, pero ante la posición despiadada, devastadora e inhumana de los españoles, la reafirma en varias oportunidades, como la del 6 de Septiembre de 1813, que se denomina la segunda Proclama, una de estas suspensiones, fué el 28 de Enero de 1814, anteriormente la había reafirmado el 28 Julio de 1813, en San Carlos: “Por última vez Españoles y Canarios, si no aceptan el llamado de la Patria, se van de ella o prepárense a morir, si queréis la Vida o existir, no les queda otra alternativa”. Estos dos paladines de la causa independentista, ejemplos comprometidos y leales al Pensamiento Libertario, dialogan, El Libertador expresa: “A mi Trujillo sólo le queda su indestructible fibra revolucionaria y su inquebrantable amor a la causa de la Independencia” y el Padre Francisco Antonio Rosario como vocero en ese momento del Comuna “Hermanos” le contestó al Libertador: “Ninguna tiranía hará que bajemos la frente y a riesgo de nuestras vidas nos erguiremos con la Guerra a Muerte por la preciada Libertad y para ello debemos confiar en el espacio tiempo conciencia” y conforman la Proclama de Guerra a Muerte, que el día martes, 15 de Junio, a las 3 de la mañana, El Libertador Simón Bolívar Palacios dicta al Secretario Coronel Pedro Briceño Méndez y al Escribiente Trujillano de magnífica letra, Juan Andrés Aldana Cegarra y firma en Trujillo, la célebre Proclama, en la Casa de La Guerra a Muerte. Cabe recordar que el Escribiente Juan Andrés Aldana Cegarra, nació el 24 de Junio de 1780, en el Sector El Paso de La Quebrada de Los Cedros, detrás de Radio Trujillo y el Bar Buenos Aires; estudió en el Convento de San Francisco de Asís o San Antonio de Padua de La Recolección (San Antonio de Padua de niño quería conocer a Jesús de Nazareth y éste se le apareció cuando era un niño); recibió clases de Caligrafía del Maestro Juan Antonio Portillo y Valera; se casó con María Manuela González, con quien procreó varios hijos; al llegar El Libertador Simón Bolívar Palacios en su Primera Visita a la Ciudad de Trujillo, colaboró en la trascripción de la Proclama de Guerra a Muerte o Guerra Total Declarada, porque tenía una excelente letra; una vez terminada la reunión donde se firmó la Proclama de Guerra a Muerte o Guerra Total Declarada, el martes 15 de Junio de 1813, a las 3 de la mañana, El Libertador le dijo a Juan Andrés Aldana Cegarra: “Acompáñeme a la Guerra a Muerte o Guerra Total Declarada para que entre usted a la Historia”; Juan Andrés Aldana Cegarra le responde: “Mi General, yo prefiero 10 años o lo que mi Dios me tenga asignado al lado de mi María Manuela, que estar toda la vida en las páginas de la Historia”; El Libertador se sonrió y le dijo al Presbítero Francisco Antonio Rosario: “Éste está afiebrado, dejémoslo en Trujillo”; Juan Andrés Aldana Cegarra murió en Trujillo, el 13 de Abril de 1870, a la edad de 90 años.

El 5 de Octubre de 1813, El Libertador Simón Bolívar Palacios refiriéndose al héroe caído Atanasio Girardot dijo: “Honor Nacional sea la Ley de sus sentimientos y mientras la sólida gloria tenga atractivo para las almas nobles. Excitará, aun en la posteridad más remota, la emulación de cuantos aspiren al precio del valor, y sientan en sus pechos el fuego divino con que buscó la gloria, y la de la amada Patria”.

El Padre Francisco Antonio Rosario, el Doctor y General Antonio Nicolás Briceño y el Doctor Cristóbal Mendoza, orientaban la Sociedad Secreta Comuna “Hermanos”, que tenía como insignia: “Todo Imperio, poder y autoridad desaparecerán”; conformada por 120 hombres y 60 mujeres; su Secretaria Coronela Dolores Dionisia Santos Moreno; los demás miembros de la Sociedad Secreta Comuna “Hermanos” eran: el General en Jefe José de La Cruz Carrillo Terán, Coronel Manuel Gogorza Lechuga, Coronel Andrés Linares Quintero y sus hermanos: Rogelio, Manuel, Felipe, Juan José, José de La Cruz y José María, Coronel Pedro Miguel Chipía, Coronel Miguel Vicente Cegarra, Coronel José Manuel Arráiz, Coronel Vicente de La Torre, Coronela Barbarita de La Torre, Coronela Juana Paula Luzardo Chirinos, Coronel Miguel Valera Salas, Coronel Sebastián Briceño, Coronel Alonso Uzcátegui, Coronel Miguel de La Parra y su hermano Juan Antonio de La Parra, Poeta Juan Llavaneras, Doctor Miguel Ignacio Briceño, Escribiente Juan Andrés Aldana Cegarra, Primer Gobernador Político Militar Jacobo Antonio Roth Gordon y Estuardo, Segundo Gobernador Político Militar Juan Manrique, el Presbítero barinés Ramón Ignacio Méndez (Primer Presidente de la Conferencia Episcopal de Venezuela, nombrado por el Papa León XII en 1827), el merideño General Juan Antonio Paredes, el Coronel Luis María Rivas Dávila; el padre, la madre y la esposa del Coronel Luis María Rivas Dávila, Ignacio de Rivas, Bárbara Dávila y Ribera y María de Jesús Rivero, respectivamente; el cubano Licenciado Francisco Javier Yanes, el español Miguel Blasco, el italiano Bartolomé Chaves Gandulfo; el hermano mayor del General en Jefe José de La Cruz Carrillo Terán, Coronel José Tomás Carrillo y su esposa Rosalía Quevedo, su hijo Juan Bautista Carrillo Quevedo y su cuñado Vicente Quevedo; los parientes del General en Jefe José de La Cruz Carrillo Terán: Candelario, Gabriel y José Antonio Carrillo; Doctor Angel Francisco Mendoza, Licenciado José Ignacio Uzcátegui, Mauricio Uzcátegui, Domingo Uzcátegui, Emigdio Briceño “El Ajusticiado”, Manuel Felipe Pimentel, Manuel Delgado, Angel de Mendoza, José Miguel de Labastida Briceño, Francisco Antonio de Labastida Briceño, Juan José Betancourt, José de La Cruz Mateos, Pedro Vicente Briceño Pacheco, José Lorenzo Briceño, Fernando Barreto, Domingo Peña, Pedro Pablo Valera, José Ignacio González, Matías Perdomo, Domingo Gómez, Juan José Briceño Pacheco, José Bonifacio González, Domingo Antonio de La Torre, Francisco Andrés Mendoza; los hermanos del Padre Francisco Antonio Rosario: Presbítero Nicolás Rosario, Luis Rosario y su esposa Betsabé Mendoza Rosario; Miguel Rosario y su esposa Roxana Uzcátegui Linares; Fernando Rosario y su esposa la Capitana Teresa Gogorza Lechuga; José Eliseo Rosario y su esposa María Fernanda Rodríguez Albano; Agustín Rosario y su esposa María Teresa Semprún; Juan Evangelista Rosario y su esposa Judith Briceño Carrillo; Benjamín Rosario y su esposa Antonia Carrasquero Briceño; Juana Rosario y su esposo Antonio Carrillo Uzcátegui; Hemeteria Rosario y su esposo Felipe Terán Araujo; Rosaria Rosario y su esposo Francisco Carrillo Rosario; Dolores Rosario y su esposo Pablo Rosario Carrillo; Georgina Rosario y su esposo Luis Santos Rivero; Luisa Rosario y su esposo José María Pacheco Terán; Ana Catalina Rosario y su esposo Pedro Alcántara Briceño; María Rosario y su esposo Juan Pablo Alvarez; los hijos del Padre Francisco Antonio Rosario: Francisco Rosario, Fernando Rosario, Catalina Rosario, Nazaria Rosario, Blanca Rosario, Carmen Rosario, Juan Evangelista Rosario; la compañera del Padre Francisco Antonio Rosario, la trujillana Roxana Giacopinni; el esposo de la Coronela Barbarita de La Torre, el trujillano Antonio Guillén; la esposa del Doctor y General Antonio Nicolás Briceño, la caraqueña Dolores Jerez de Aristiguieta y Gedler; la primera esposa del Doctor Cristóbal Mendoza, la trujillana Juana Briceño Méndez Mendoza; la segunda esposa del Doctor Cristóbal Mendoza, la trujillana María Regina Montilla del Pumar; la tercera esposa del Doctor Cristóbal Mendoza, la guaireña Gertrudis Buroz Tovar; la esposa del General en Jefe José de La Cruz Carrillo Terán, la barinesa Josefa Avila; la primera esposa del Coronel Miguel Vicente Cegarra, la trujillana Rosalía Caro; la segunda esposa del Coronel Miguel Vicente Cegarra, la trujillana Capitana Dolores Briceño Valbuena; la esposa del Coronel José Manuel Arráiz, la guariqueña Isabel Mena; la esposa del Coronel Vicente de La Torre, la trujillana Manuela Gutiérrez del Corral; la esposa del Coronel Sebastián Briceño, la trujillana Rosa Tortolero y su hija la trujillana Concepción Briceño Tortolero; la esposa del Coronel Alonso Uzcátegui, la guayanesa Casimira Florez Ortiz; la esposa del Coronel Miguel de La Parra, la española Ana de Olmedo Sanabria Gómez y Espinoza; la esposa del Poeta Juan Llavaneras, la trujillana Manuela Briceño Sierralta; la esposa del Escribiente Juan Andrés Aldana Cegarra, la trujillana María Manuela Cegarra; la esposa del caraqueño de origen escocés Jacobo Antonio Roth, la trujillana Capitana María Teresa Briceño Sierralta; la esposa del Coronel Francisco Javier Briceño Briceño, la trujillana Gertrudis Briceño Parra; la esposa del Coronel José Ignacio Briceño Briceño, la caraqueña Josefa Gedler; la esposa del Coronel Domingo Briceño Briceño, la zuliana Ramona Carmona; la esposa del español Miguel Blasco, la caraqueña María Eugenia Quintana y la esposa del italiano Bartolomé Chaves Gandulfo, la trujillana Capitana Antonia de La Parra; las hermanas (os) Briceño Briceño y Briceño de La Torre: María Ignacia, Encarnación, Pedro Fermín, Francisco Javier, Juan José Indalecio, José Ignacio, Domingo Briceño Briceño y Narcisana, Gabriel, María de La Concepción, Margarita Ana Briceño de La Torre; la madre de los Briceño Briceño, Francisca Briceño Pacheco y Toro; la madre de los Briceño de La Torre, Margarita de La Torre; la tía por parte de padre Regina Briceño Quintero, el tío por parte de madre Juan Pablo Briceño Pacheco, Simona Perdomo, Josefa Briceño, Rafaela Briceño Sierralta, Lucía Briceño Uzcátegui, Mariana Briceño Guzmán, María Antonia Delgado, Francisca Briceño, Anastasia Mendoza Parra y los primos de los Briceño Briceño y Briceño de La Torre: Andrés, Juan José, Felipe Briceño y Pedro Briceño Ramírez, donde estaban los sacerdotes: Luis Ignacio y Juan José Mendoza (hermanos del Doctor Cristóbal Mendoza), Bartolomé Monzant (de origen maracaibero), Enrique Manzaneda Salas, José Ignacio Briceño Pacheco, José Antonio Rendón, José Antonio Mendoza, Faustino Mendoza, Juan Nepomuceno Ramos Venegas, José de Segovia, Fray Ignacio Alvarez Abreu, Salvador Vicente de León, José Ricardo Gamboa, Fernando Perdomo, J. A. Subiaga, Antonio José Durán, Pablo María Quintero, Basilio José Barazarte, los hermanos José Martín, Juan Evangelista y Joaquín Durán, quienes llevaban la voz campante de la aplicación necesaria de la Guerra a Muerte. Este equipo de mujeres y hombres se reunían en la Hacienda “La Concepción” y “Santo Domingo” en Mendoza del Valle de Bomboy de las familias Briceño Briceño y Briceño de La Torre, en la Hacienda “El Cucharito o Carmania” en Mendoza del Valle de Bomboy y en la Villa “La Rosariera o del Apamate” en la Parroquia Chiquinquirá de Trujillo, de la familia Rosario Rosario y en La Villa Mendoza Parra en las Parroquias Chiquinquirá y Matriz de Trujillo de la familia Mendoza Parra y cuando se acentuó la represión en el Estado Trujillo por la Ley de La Conquista y la Proclama de Guerra a Muerte se reunían clandestinamente debajo y en los alrededores del Puente “El Calicanto” en Mendoza del Valle de Bomboy, en las montañas del Sector La Chapa, en las Cuevas de La Peña o Piedra de La Virgen del Rosario, San Pedro y San Pablo, San Antonio del Monumento de la Virgen de La Paz y en el Sector Ocanto, llamado anteriormente “La Rosariera” o “Los Rosario”. El Padre Francisco Antonio Rosario conversó con El Libertador sobre la detención del Doctor y General Antonio Nicolás Briceño, un mes antes, el 15 de Mayo, y trasladado a Barinas, así como de otras venezolanas y venezolanos en todo el territorio de Venezuela y en el extranjero como es el caso de sus tres hermanos: Pedro Fermín, Francisco Javier y Domingo Briceño Briceño, quienes estaban presos en Puerto Rico, enviados allí por el llamado “El Verdugo de Trujillo”, Manuel Geraldino, quien los detiene cuando habían regresado de Boconó a Trujillo, por encontrarse enfermo su hermano Domingo; todos estos estaban condenados a muerte, por lo que se justificaba enfrentar con todos los hierros la Ley de La Conquista, decretada por el Jefe Realista Domingo Monteverde, el 18 de Marzo de 1812, quien venía desde la ciudad de Coro (había llegado desde Puerto Rico) con esta campaña homicida. Recordemos que Francisco de Miranda combate en Valencia y obtiene la victoria, el 11 de Junio de 1811. El 16 de Marzo de 1812, comienza a sesionar el Congreso de Valencia, ciudad elegida como Capital, el 7 de Mayo. El 10 de Marzo se había producido el desembarco en Coro del sicario español Domingo Monteverde y recibe órdenes del Jefe Realista Capitán General Juan Manuel Cagigal. Trujillo cae en manos del Brigadier General Ramón Correa “Conde de Torre Pando”. El 6 de Abril de 1812, el Congreso suspende las sesiones y el 26 de Abril, el Ejecutivo se disuelve y nombra dictador a Francisco de Miranda. Los tres hermanos del Doctor y General Antonio Nicolás Briceño lograron fugarse de la prisión de Puerto Rico, el 15 de Junio de 1813, el mismo día que fusilan a su hermano Antonio Nicolás, en Barinas y que El Libertador firma en Trujillo, la Proclama de Guerra a Muerte.

Después de los sucesos ocurridos en Trujillo: Aclamación de Trujillo Independiente porque se desprende de la Provincia de Maracaibo, el 11 de Junio de 1810; Declaración de La Independencia de Trujillo, el 9 de Octubre de 1810; la Primera Constitución de Trujillo con la Proclama de La Libertad, el 2 de Septiembre de 1811 y los sucesos ocurridos en Venezuela: Declaración de la Independencia, el 19 de Abril de 1810; la Firma del Acta de Independencia de Venezuela, el 5 de Julio de 1811; la caída de la Primera República, el 25 de Julio de 1812, la Sociedad Secreta Comuna “Hermanos” analiza la situación existente y realiza el siguiente planteamiento: Primero, el Doctor y General Antonio Nicolás Briceño cuando la Firma del Acta de Independencia insta a buscar apoyo a nivel nacional e internacional para la causa de la Independencia de Venezuela y América, por lo que él había recorrido a pie y a caballo prácticamente todo el territorio de Venezuela, para que las Provincias se unieran a la causa de la Independencia, habiendo conseguido que firmaran las Provincias representadas por el Diputado Juan Pablo Briceño Pacheco por Trujillo, el Diputado Presbítero Ramón Ignacio Méndez por Barinas (sustituyó al trujillano Presbítero Doctor Juan José Mendoza, era el Diputado por Guasdualito, Apure y quien no pudo asistir al Congreso de Caracas, porque estaba enfermo, por lo que la Junta de Gobierno de Barinas envía al Presbítero Ramón Ignacio Méndez; de lo contrario, hubiesen sido tres los trujillanos firmantes por las Provincias Independentistas de Occidente) y él como Diputado por Mérida. Quizás si el Doctor y General Antonio Nicolás Briceño hubiese sido elegido Presidente de Venezuela en el Segundo Triunvirato del 25 de Marzo de 1812, en el que sacó 30 votos, no habría permitido que cayera la Primera República, por las siguientes razones: Primero, por sus dotes de orador; segundo, porque era un gran organizador tanto en lo político como en lo militar y tercero, con su personalidad, carisma y carácter hubiese tomado todas las medidas pertinentes, sin temblarle el pulso para salvar la Patria, tal como lo demostró más adelante, porque por su mente jamás pasó ni la más remota idea de capitular. Y él como firmante del Acta de Independencia del 5 de Julio de 1811, utilizó una táctica que fué más allá de este hecho trascendental y sabía en su visión Libertaria que la lucha por la Libertad del continente americano pasaría por una penosa guerra, por ello que el 16 de Enero y el 20 de Marzo de 1813, pone en práctica su Decreto de Guerra a Muerte. El Doctor y General Antonio Nicolás Briceño exclamaba desde la Tribuna del Congreso de 1811: “Venezolanos, sacrificad a cuantos se opongan a la Libertad que ha proclamado Venezuela y que ha jurado defender junto con los demás pueblos que habitan el universo de Colón” y posteriormente, reafirmó las palabras de su tío por parte de madre Juan Pablo Briceño Pacheco, cuando la Firma del Acta de Independencia manifestó lo siguiente: “No trato de reforzar las razones que tan sabiamente se han expuesto a favor de nuestra Independencia, pero tampoco puedo privar a la Provincia de Trujillo de una declaratoria, que hace tanto honor a Venezuela. Ha habido algunos que han opuesto la futura suerte de Maracaibo y Coro asegurando que éste será motivo para que jamás se unan a nosotros. Yo creí sin embargo, que habiendo dos partidos en aquel punto, como los hay, de europeos y patriotas, éstos exaltarán y redoblarán sus conatos declarada la Independencia, al paso que aquellos no puedan intrigar ni maquinar más de lo que han hecho con el objeto de tiranizarlo. Soy, pues, de sentir que el momento mismo quede sancionada la declaratoria. . .”. El Doctor y General Antonio Nicolás Briceño finaliza diciendo: “Después de la Revolución Francesa y Norteamericana hay que tener mucho cuidado con las intenciones imperialistas de estos países”. Segundo, el Padre Francisco Antonio Rosario cuando cae la Primera República, reafirma la esencia de la Proclama de La Libertad del 2 de Septiembre de 1811, que Venezuela debía ser enteramente libre y que había que darle un no rotundo, tanto al reinado de España como a la intromisión Napoleónica en la Península Ibérica, haciendo referencia que el Acta firmada el 5 de Julio de 1811, en uno de sus apartes tomaba como suya a la Regencia instalada en España, con la disolución de la Junta Central; los Diputados juraron unánimemente al Congreso de Caracas: “Conservar y defender los Derechos de Fernando VII”, quien estaba preso en Francia y la aseveración que de Venezuela se formarían las demás naciones en vista de las continuas promesas de lealtad a España, formulada a partir del 19 de Abril de 1810; le daba vivas al Rey y planteaba abajo Napoleón Bonaparte, cuando había que combatir a los dos y darle vivas a la Libertad; esto motivó a que decenas de patriotas no firmaran esta Acta, inclusive el joven Simón Bolívar Palacios. El Padre Francisco Antonio Rosario abrogó por la Independencia Total, Autonomía Plena y Restablecimiento Jurídico de todos los derechos de los connacionales y discernió sobre tres puntos considerados básicos para alcanzar la Libertad: a.- Presentar un Proyecto Dinámico que contemplara la honestidad, el perfil o carisma de los ejecutantes; b.- Formar individuos y milicias con un fuerte carácter, personalidad segura y una férrea disciplina; c.- Conformar una audaz organización con centenares de redes de espías en todas las comunidades para detectar a tiempo la insubordinación, la delación y la traición y que tanto las mujeres y hombres que la conformaran pasasen por un tamiz, para evitar la infiltración realista o de otra índole. El Padre Francisco Antonio Rosario analizó las causas de la pérdida de la Primera República: Desorden, Indisciplina y la Carencia de un Proyecto Interterritorial, fustigando la entrega de Francisco de Miranda en la Capitulación de San Mateo, el 25 de Julio de 1812 y manifestó que la Libertad de Venezuela no se sellaría sin que se llevara una Guerra a Muerte, porque la historia hasta la del Antiguo Testamento estaba llena de sangre. Del mismo modo la desobediencia a Dios por parte del Imperio Español llevaría a un derramamiento de sangre en todos los confines de América. Más todavía, cuando todos sabemos que la Iglesia ha sufrido un descalabro por las posiciones realistas y patriotas, siendo reciente que se elevó la Diócesis de Caracas unidas a la de Mérida y Guayana a Arzobispado Metropolitano, el 15 de Noviembre de 1804, en cumplimiento a la Real Cédula del 16 de Julio. Ahora se trataba en el espacio tiempo temporal de luchar a brazo partido con las armas que proveyera un ejército moderno para emprender la histórica limpieza de todo lo que oliera a Imperio Español. El Padre Francisco Antonio Rosario condenó la traición, viniera de donde viniera, porque según sus palabras y hechos era lo más aborrecible que seres de baja calaña pudiesen hacer y sostuvo que había que combatir el Decreto de La Monarquía y La Real Audiencia de Venezuela, del 15 de Octubre de 1810, donde planteaban el indulto a todos los infidentes o traidores, por esta razón hay que apoyar a todos los presos trujillanos caídos en 1812 y trasladados a Maracaibo para enjuiciarlos las autoridades realistas; asimismo se opuso al Estatuto de Bayona de 1808 y la Constitución de Cádiz de 1812, tratados de dominio de España. El Padre Francisco Antonio Rosario expresó que para luchar contra el Imperio Romano, los Cristianos tenían un Partido (Colectivo) de la Subversión y Revuelta; y al mismo tiempo hizo un llamado para exaltar la lealtad, la consecuencia, la dignidad, porque existía un fermento contrarrevolucionario que tenía en vilo a los habitantes de Venezuela, por ello apoyó a su coterráneo, el Doctor y General Antonio Nicolás Briceño cuando quiso fusilar a 10 realistas en La Victoria y Valencia y cuando mandó a ejecutar a los curas monarquistas, Doctor Martín González y Carlos López; también que en su condición de Presbítero le daba un espaldarazo al Doctor y General Antonio Nicolás Briceño cuando dice que la Junta de Mérida es muy eclesiástica, al estar conformada por varios sacerdotes y la de Trujillo integrada por varios Briceño, motivado a ello su tío por parte de madre Juan Pablo Briceño Pacheco se quitó el apellido Briceño en la Firma del Acta de Independencia de Venezuela, el 5 de Julio de 1811 y se utilizó la Táctica que el hermano del Doctor Cristóbal Mendoza, el Presbítero Juan José Mendoza no fuese al Congreso Constituyente de 1811 en Caracas a firmar por la Provincia de Barinas, para que no se viese como una influencia familiar de los Briceño y Mendoza, sino un llamado de las numerosas familias trujillanas y venezolanas a la Independencia. El Padre Francisco Antonio Rosario enfatizó que había que pensar y actuar pronto, con decisión y con el valor de nuestros ancestros, plasmado en el Canto Guerrero Kuikas, no sea que al transcurrir del tiempo nos depare que la Revolución de Independencia nos trague como Saturno a sus hijos, como les ocurrió a los líderes de la reciente Revolución Francesa, principalmente al incorruptible Maximiliano Robespierre, quien murió el 9 de Termidor Año II (27 de Julio de 1794) en la guillotina después que la dirigió contra los Reyes de Francia Luis XVI y María Antonieta, el 14 de Julio de 1789, con la toma de la Prisión o Fortaleza de La Bastilla. Igualmente el Padre Francisco Antonio Rosario resaltó: “Hay que luchar día a día, porque si antes tuvimos el domingo para descansar, entretenernos y divertirnos, en esta hora estelar ese día para nosotros no existe, porque en el mundo denominado civilizado en un futuro cercano estará regido por los ideales de la Revolución Francesa y la Norteamericana; cabe destacar que sus intereses no son nuestros intereses; ellos sustituirán a los últimos imperios y la lucha de las venideras generaciones será contra estas naciones poderosas que ya han practicado la Revolución Industrial y que desarrollan eficientes técnicas de dominio, principalmente la nación del Norte con su naciente Confederación de sus 13 Estados”. Tercero, el Doctor Cristóbal Mendoza expresó sobre la urgente necesidad de la organización planteada por el Padre Francisco Antonio Rosario y sostuvo que Trujillo debía mantenerse libre a costa de lo que fuera; además hizo un llamado a mantenerse fieles a la causa patriota, aun estando en el exilio y poseer toda la fuerza moral para ayudar a los que por razones obvias se quedaron sufriendo toda clase de represalias por parte de los españoles con su ensangrentada Ley de La Conquista del 18 de Marzo de 1812 y la urgencia de darle una respuesta a esta atrocidad española, que por cierto el Doctor y General Antonio Nicolás Briceño es quien propone enfrentar con todos los hierros, el 16 de Abril de 1812, y hacer un llamado a combatir en todos los frentes a esta tenebrosa Ley de La Conquista, encarnada en el jefe realista Domingo Monteverde. El Doctor Cristóbal Mendoza concluye expresando: “Tenemos que apresurarnos en dar a conocer los logros jurídicos de nuestras Constituciones, con el fin de evitar que nuestra soberanía sea desarraigada por los nuevos Imperios”. La historia en los hechos siguientes, principalmente la Proclama de Guerra a Muerte, así lo demostró, al surgir el avanzado Pensamiento Acción Libertario de los patriotas trujillanos, que fué fundido con las ideas del Libertador Simón Bolívar Palacios.

El Padre Francisco Antonio Rosario expresó que lamentaba la ausencia del General en Jefe José de La Cruz Carrillo Terán por la captura de éste y posterior envío a Maracaibo como un reo en la razzia sufrida en 1812 y hacerle estas propuestas al Brigadier General Simón Bolívar Palacios y señala que se harían los preparativos para la llegada del Ejército Libertador en los próximos meses.

El Padre Francisco Antonio Rosario puntualizó lo siguiente: “Gracias a los esfuerzos del Doctor Cristóbal Mendoza, se firmó el Acta de Independencia de Venezuela, orgullo de los trujillanos en el porvenir”. El Doctor Cristóbal Mendoza decía sobre la Independencia: “Al cuerpo que ésta debía declararse al punto, para salir del estado de ambigüedad en que se hallaban todos”.

El Padre Francisco Antonio Rosario en su Casa Natal, La Villa La Rosariera o del Apamate, antes de terminar esta trascendental reunión clandestina, celebrada el 9 de Octubre de 1812 (se estaban celebrando dos años de la Declaración de Independencia de Trujillo), exigió un brindis por el triunfo de la Independencia y despedida fraternal del Doctor y General Antonio Nicolás Briceño y el Doctor Cristóbal Mendoza, quienes han pasado las de Caín para estar con nosotros y parten nuevamente hacia la Nueva Granada (por la vía: Trujillo, Mérida, Villa de San Cristóbal, Villa del Rosario de Cúcuta, Tunja, Cartagena de Indias y Santa Fé de Bogotá; para esta reunión se habían venido por la misma vía, es decir: Santa Fé de Bogotá, Cartagena de Indias, Tunja, Villa del Rosario de Cúcuta, Villa de San Cristóbal, Mérida y Trujillo. El Doctor y General Antonio Nicolás Briceño había huido con su esposa María Dolores Jerez de Aristiguieta y Gedler (quien estaba en cinta, meses después nacería Isabel) y su hija Ignacia; el Doctor Cristóbal Mendoza había huido con su esposa María Regina Montilla del Pumar y su hija Manuela) para proseguir la Lucha por La Libertad fuera de nuestras fronteras e insufló a los que se quedaban a esperar noticias sobre la Campaña Libertadora que se avecinaba. El Doctor y General Antonio Nicolás Briceño huye de Caracas para Curazao vía la Nueva Granada, el 31 de Julio de 1812, en la goleta “Matilde”, cuando cae la Primera República (el patriota Vicente Celedonio Gutiérrez de Piñeres le había prestado 1000 pesos en Cartagena y El Libertador posteriormente pagó esta suma en Trujillo, al hijo de éste, el Teniente Coronel Juan Antonio Gutiérrez Piñeres), luego entra a tierra firme en Venezuela y pasa unos días en Mendoza del Valle de Bomboy y Trujillo, para reunirse clandestinamente con los hermanos patriotas de esta Provincia. El Doctor Cristóbal Mendoza huye de Caracas a La Nueva Granada, el 30 de Julio de 1812. El Doctor Cristóbal Mendoza recibió ayuda de su familia, principalmente de su pariente Manuel Hurtado de Mendoza, conocido como “El Santafesino” de Santa Fé de Bogotá. Se van acompañados del hermano del Doctor Cristóbal Mendoza, Luis Ignacio Mendoza, quien cumpliría junto al Doctor Cristóbal Mendoza el nombramiento por los neogranadinos: Doctor Frutos Joaquín Gutiérrez y el Coronel Antonio Villa Vicencio en una comisión para dirigir las operaciones militares y arreglar los pueblos que fuesen liberados por El Libertador.

Además el Padre Francisco Antonio Rosario agregó la notable labor desempeñada por las mujeres trujillanas como pilares fundamentales de la Sociedad Secreta Comuna “Hermanos” y le recalcó a la Secretaria de esta reunión, la Coronela Dolores Dionisia Santos Moreno que leyera un informe pormenorizado sobre la organización de la mujer trujillana en la gesta de Independencia, por lo que ella expresó: Todas las mujeres luchadoras por la Libertad que integramos la Sociedad Secreta Comuna “Hermanos”, hemos llevado a cabo labores de inteligencia con el Plan que El Libertador Simón Bolívar Palacios plantea elocuentemente: La multiplicación de las redes de inteligencia, espionaje e información, la creación del Batallón de Exterminio de Conciliadores, Desertores, Delatores, Judas, Traidores, Bandidos y Delincuentes, y del Tribunal Penal que hacía Juicios Sumarios comandado por el Coronel Manuel Gogorza Lechuga, donde organizamos a otras jóvenes en las tareas de cocina, cocido, panadería, lavado, aseo, zurcido, costura de ropa, barbería, peluquería, cuidado de heridos, enfermos, primeros auxilios, como enfermeras militares, avituallamiento, aprovisionamiento, bastimento, almacenamiento de víveres, medicina, ropa, calzado, cuidar depósitos, montoneros, caballerizas, granjas, caletas, huertos, caneyes, establos, búsqueda de bestias, su sostenimiento, mantenimiento, financiamiento, albañilería, talabartería, alfarería, mampostería, ebanistería, rancheras, camareras, sepultureras, resguardo de rehenes, enconchamiento de patriotas perseguidos a muerte, hacerle la vida al Ejército Libertador más solaz para que se divirtieran, descansaran, aliviaran del duro trajinar de la Guerra Revolucionaria, mensajeras, fusileras, cañoneras en las Baterías de Mujeres, armeras, recogedoras de plomo para fabricar municiones, recogedoras de pertrechos, parque, excavadoras de trincheras, túneles, subterráneos, empedradoras de caminos, techos, trochas, puentes, orfebres, artesanas, ceramistas, sastres, elaboradoras de parihuelas, sacos, cotizas, sombreros, pañoletas, cinturones o correas, esteras, hamacas, bártulos, adminículos; siembra, recolección de frutos, organización de los brindis, fiestas, celebraciones, adquisición de recursos monetarios, escribientes, partes, informantes, así como otras actividades. De igual manera, nos ha tocado realizar actividades clandestinas, abiertas y cerradas; tuvimos que disfrazarnos de hombres para pasar alcabalas logrando salir del territorio trujillano y venezolano para trasladar mensajes, encomiendas, archivos y otros.

La Coronela Dolores Dionisia Santos Moreno resaltó con euforia que la mujer trujillana y venezolana estaba rompiendo con todo el bagaje de la imposición de los hombres sobre las mujeres en el haber diario de tenerlas como mujeres de uso, objeto y simple diversión, internadas en las labores domésticas, rodeadas de las chispas de un fogón; cuando todavía hay quienes se resisten a vernos en la contienda independentista como guerreras al lado de los hombres, hombro a hombro, vistiendo a su usanza, con pantalones y todo, para poder ser reconocidas, luchar por mayor participación y tener un sentido de pertenencia en un mar de penalidades, calamidades, problemas, sacrificios y óbices hasta para encarnar el estudio y el trabajo, basta pues de ese recelo con las féminas que lo hemos dado todo pensando en nuestra Libertad por la Patria. Igualmente la Coronela Dolores Dionisia Santos Moreno expresó que las mujeres trujillanas y venezolanas eran unas verdaderas Amazonas (Mujeres guerreras de la antigua leyenda griega que habitaban en las orillas del Termodonte, en Capadocia. Según la fábula no permitían que los hombres vivieran entre ellas, aunque tenían relaciones con los de los Estados vecinos; a los hijos varones, los mataban o los devolvían a los padres y a las hijas las educaban para la guerra; se amputaban el pecho derecho para que no les estorbara en el manejo del arco (Amazona en griego significa: Sin Pecho). Francisco de Orellana, exploró en 1539, el gran Río de América y creyó encontrar en sus márgenes mujeres guerreras semejantes y por esta razón lo llamo: Río de Las Amazonas).

El Padre Francisco Antonio Rosario de su riqueza tomó una parte para mantener en sus funciones a la Sociedad Secreta Comuna “Hermanos” y sufragar los gastos personales de muchos de sus miembros, como lo corrobora la Junta Revolucionaria de Trujillo, en la Sesión del 9 de Octubre de 1810, cuando ordenó se le dieran las gracias “por el amor, celo y patriotismo que manifestaba en su oficio del 23 del corriente que se leyó en el Ylte. (Ilustre) Congreso, y por la generosa aplicación que hace de su renta por un año para la defensa de la Patria, cuyo homenaje tan distinguido y singular, se admitió, por esta Superior Junta, quien le tendrá siempre presente para los efectos que inspira la gratitud”. Esta información fué recogida por el Obispo de La Diócesis de Mérida, Antonio Ramón Silva, página 230, tomo 3 y del Archivo del Padre Francisco Antonio Rosario Rosario.

El Padre Francisco Antonio Rosario se refirió a la pérfida canción realista en contra del Doctor y General Antonio Nicolás Briceño: “Para siempre desterrado / todo traidor caraqueño / asesinado Briceño / Espejo descuartizado”.

El Padre Francisco Antonio Rosario disertó sobre la necesidad de las reuniones en secreto, al estilo de los Carboneros en Italia, que luchaban por la Independencia y por la unificación de este país. Manifestó que había que promover las tertulias en las esquinas, calles, casas, templos, escuelas, haciendas, montañas, principalmente con la niñez y la juventud para sembrarles las ideas de Libertad, Igualdad, Justicia, Verdad, Amor, Lealtad, Dignidad, etc.

Finalmente el Padre Francisco Antonio Rosario sentenció: “Seremos como el Arcángel Metatrón que hizo la Guerra a Muerte al Demonio” y como dijo el Fundador del Derecho Internacional y Defensor de los Derechos de los No Combatientes por parte de las partes beligerantes en un conflicto, Francisco de Vitoria: “Rechazo la motivación religiosa “Causa Justa” para la guerra e insisto que sólo por razones enraizadas en el Derecho Natural podían ser justas” y señaló la necesidad de estudiar el pensamiento político, económico y filosófico en icarias o colonias; puso a la orden su Biblioteca Personal tanto en la Casa de La Rosariera o del Apamate en Trujillo, como en la Hacienda “El Cucharito o Carmania” en Mendoza del Valle de Bomboy, donde se podía leer las obras Erígena (Tratado Racionalista), De Divisione Naturae, De Divina Praedestinatione del escocés o irlandés Juan de Escoto (815 – 877); Elogio de La Locura del holandés Desiderio Erasmo de Rotterdan (1469 – 1536); Utopía del inglés Thomas Moro (1478 – 1535); Ciudad del Sol del italiano Thomas o Tomasio Campanella (1568 – 1639); La Geometría Analítica, los funcionamientos de la Óptica Geométrica y el Método Cartesiano (del latín por el científico Cartesio) del francés René Descartes (1596 – 1650); El Espíritu de Las Leyes, Cartas Persas del francés Carlos Montesquieu (1689 – 1755); Cartas Filosóficas del francés Francisco María Arouet Voltaire (1694 – 1778); Investigaciones sobre el Entendimiento Humano del escocés David Hume (1711 – 1776); El Contrato Social, El Emilio o La Educación de los Cinco Libros y Julia o La Nueva Eloísa del ginebrino Juan Jacobo Rousseau (1712 – 1778); La Enciclopedia del francés Denis Diderot (1713 – 1784); La Naturaleza y Las Causas de Las Riquezas de Las Naciones del inglés Adam Smith (1723 – 1790); Crítica de La Razón del alemán Enmanuel Kant (1724 – 1804); El Cooperativismo del francés El Conde Claude Saint Simon (1760 – 1825); Las Colonias, Comunas y Colectivos del inglés Robert Owen (1771 – 1858), fué el primero en proponer la Independencia del Proletariado; Economía del inglés David Ricardo (1772 – 1823); Las Falanges o Falansterios del francés Charles María Fourier (1772 – 1837) y El Socialismo del suizo Leonardo Sismondi (e) (1773 – 1842).

Los patriotas trujillanos con su sapiencia al lado del Libertador Simón Bolívar Palacios con su genialidad conformaron un binomio en la época de la Independencia el cual fué indestructible, perseverante, brillante; quienes lo arriesgaron todo, hasta sus pertenencias personales, bienes y vidas, a tal punto que prefirieron todos los rigores, sufrimientos, penas, con toda clase de calamidades que la mente humana puede soportar; como lo es imaginarnos a un trujillano nacido en cuna de oro, como el Doctor Cristóbal Mendoza trabajando como peón, jardinero, buhonero y mandadero, para poder sobrevivir (sin menospreciar ningún trabajo), en Puerto España, la Isla de Trinidad en 1814, de esta forma proseguir la lucha; la Asamblea de Caracas del 2 de Enero de 1814, donde el Doctor Cristóbal Mendoza le sugiere al Libertador que se declare dictador para evitar que cayera la Segunda República, el 5 de Diciembre de 1814; apreciar al Libertador envejecido prematuramente, enfermo, con todo prestado, para colmo hospedado en su lecho de muerte en la casa del español Joaquín de Mier y Benítez (nació en Cádiz, España, el 15 de Abril de 1787 y murió en Santa Marta, Colombia, el 16 de Agosto de 1861). Cabe señalar que existieron centenares de patriotas guerreros, valientes, osados; pero no fueron idealistas, visionarios, paradigmas ni estrategas, como los surgidos en la tierra trujillana, quienes tenían estas cualidades de coraje descritas anteriormente. Siempre estuvieron al lado del Libertador en las buenas y en las malas, representando la Columna Vertebral del Ejército Libertador, quienes desarrollaron un papel protagónico en Venezuela y América.

Una hora después de tan trascendental y estremecedora posición política y profundización de La Guerra a Muerte, caería fusilado, previa amputación de la mano derecha colocada con la mano izquierda en el camino hacia La Victoria y la cabeza colocada en el camino hacia San Cristóbal como escarnio público, el hijo epónimo de Mendoza del Valle de Bomboy, Antonio Nicolás Briceño, como se recordará “El Diablo”, después de atravesar la Selva de San Camilo, Estado Apure, vía Bochalema y Chinácota, fué capturado con su esposa Dolores Jerez de Aristiguieta y Gedler el 15 de Mayo de 1813, por el cancerbero José Yánez, en Guasdualito, con 4 Franceses, 2 Italianos, 3 Colombianos, Jacinto Lara, Teodoro Figueredo y su pariente el barinés Juan José Briceño Angulo, fusilado el 22 de Junio de 1813. Los españoles querían descuartizar el cadáver del Doctor y General Antonio Nicolás Briceño, pero los Vocales del Consejo de Guerra Jiménez y Ontalva se opusieron; según testimonios de la época si lo descuartizaron; junto al Doctor y General Antonio Nicolás Briceño fusilan también a Baconet, Leroux, Rodrigo, Mena, Solage, Montesdeoca y Rodríguez. El Jefe de Las Fuerzas Patriotas, Trujillano Manuel Gogorza Lechuga, vengaría a Antonio Nicolás Briceño, en la Batalla de Ospino, el 2 de Febrero de 1814, a pesar de haberse perdido la Batalla, donde muere el realista José Yánez. La autoestima, identidad y valorización de los Trujillanos debe ser eterna al creador, motivador, precursor e inspirador de la Proclama de Guerra a Muerte, el 16 de Enero de 1813, en Heredias, Cartagena de Indias (la ciudad heroica, tomada por Pablo Morillo con 10 mil soldados; en 1816, muere el Presidente de La Unión Camilo Torres, en El Cadalso, durante el régimen del terror, por órdenes de Pablo Morillo), donde alcanzó el grado de Coronel, posteriormente reafirma su libérrimo decreto, el 20 de Marzo en Cúcuta y lo aplica en San Cristóbal, el 9 de Abril de 1813, cortándole la cabeza a los dos únicos españoles que encontró, los cuales se habían burlado de su Decreto; utiliza como tintero la sangre para escribir la fecha de la carta y al culminar esta misiva la envía con una cabeza española a Simón Bolívar Palacios y le sugiere: “Bolívar, quítate la venda de los ojos, por tu mente, ojos y sueños, pasarán las sombras patibularias de los degolladores de indios, esclavos y criollos y te dirán, hemos puesto precio a tu cabeza”.

En 1813, El Libertador fustiga a Antonio Nicolás Briceño y al grupo que comandaba diciéndoles que representaban la ruina y la muerte y que eran imprudentes y desgraciados, al igual señala que no tenían municiones, armas, cartuchos y hasta faltos de valor (en realidad al Doctor y General Antonio Nicolás Briceño le sobraba valor); como se puede ver El Libertador planteaba que había que organizarse mejor, planificar una estrategia acorde a la realidad existente y consolidar un proyecto, que no se podía actuar con desorden, improvisación y darle pie al enemigo para que debelara la Campaña Admirable. Antonio Nicolás Briceño pensaba que había que adelantarse, no esperar más e iniciar una guerra mortal contra el oprobioso Imperio Español. Vicente Campo Elías, también redactó una carta al Libertador exigiéndole mayor dureza contra la crueldad española. En Calabozo hizo pasar a cuchillo la cuarta parte de la población, por no haberse sublevado contra el carnicero José Tomás Boves Rodríguez, en 1814.

Cuando El Libertador Simón Bolívar Palacios llegó a Trujillo recibió una orden del Congreso Granadino para que retrocediera y se dirigiera a Santa Marta, Cartagena y Casanare, pero Simón Bolívar con su genial inteligencia sabía que si reculaba para sofocar los pequeños brotes realistas en esas ciudades, ponía en peligro las fuerzas patriotas de Táchira, Mérida y Trujillo, por lo que continuó su marcha victoriosa. El Libertador durante la Campaña Admirable tenía 29 años, próximo a cumplir los 30 años de edad.

El Libertador Simón Bolívar Palacios fué Presidente de Venezuela, el 7 de Agosto de 1813, al inicio de la Segunda República; posteriormente, el 7 de Mayo de 1816, cuando declara la Tercera República y el 20 de Febrero de 1819, durante el Congreso de Angostura, hasta 1830, aún cuando estas épocas gubernativas del Libertador, II y III República fuesen entorpecidas por la Guerra de Independencia del Sur y con la creación de la Gran Colombia, produciéndose una especie de interregno. Es decir, El Libertador es Presidente de Venezuela desde 1813 hasta 1830, 17 años y representa el Tercer Presidente de nuestro país, después de los Doctores: El trujillano Cristóbal Mendoza y el mirandino Francisco Silvestre Espejo Caamaño, sin obviar que Francisco de Miranda en la Primera República ocupó por el caos existente la Presidencia de la República. El Doctor Cristóbal Mendoza ocupó la Jefatura Política de Caracas y por ende la Presidencia nombrado por El Libertador al inicio de la Segunda República, el 7 de Agosto de 1813 hasta el 5 de Diciembre de 1814. El Libertador Simón Bolívar Palacios, es Presidente de Colombia desde 1819 hasta 1830, 11 años, principalmente desde 1826 hasta 1830. Presidente de Ecuador desde 1819 hasta 1830. Presidente de Perú desde 1824 hasta 1826 y Presidente de Bolivia desde 1825 hasta 1826.

Venezuela en su totalidad había sido libertada, sólo estaban bajo el control realista: Maracaibo, Coro, Guayana (Tierra de Agua), parte de Barinas y La Plaza de Puerto Cabello, donde se atrincheró el Jefe Español Domingo Monteverde.

La Provincia de Trujillo, que había Firmado el Acta de Independencia, el 5 de Julio de 1811, conjuntamente con Mérida, Barinas, Barcelona (Maracapana), Cumaná, Margarita y Caracas, por ello representa una de las Siete Estrellas de La Bandera Nacional, impulsada por el “Diablo” Antonio Nicolás Briceño (apodo recibido, porque participó en teatro en los Asuntos Sacramentales, en Barinas y Caracas, a la edad de 8 años, en la navidad de 1790 y en obras dirigidas por el Padre Francisco Antonio Rosario y dentro de su contenido expresaba las ideas de Libertad), Secretario de este Primer Congreso, redactor, revisor, corrector y firmante de la Primera Constitución de la República, el 21 de Diciembre de 1811, sentía como sus hijos eran perseguidos, apresados, torturados, desaparecidos, era común que a los patriotas trujillanos los asesinaran, execraran y enviaran al Castillo de San Carlos o la Barra del Lago de Maracaibo, al Castillo de Puerto Cabello y a la Isla Caribeña de Puerto Rico, por lo que expresa en el Debate sobre la Pena Capital: “Es muy preciosa la sangre humana; pero también lo es la seguridad pública”. Habría que preguntarse por qué Antonio Nicolás Briceño estuvo de acuerdo que se le aplicara la Pena de Muerte al Marabino Francisco Yépez Roldán, quien cumplió una gran labor en la Campaña Admirable y en parte de la Guerra de Independencia, murió en combate, en la Segunda Batalla de La Puerta, el 15 de Junio de 1814. Las Provincias de Mérida, Trujillo y Caracas, se organizaron políticamente, mientras que Barinas, Barcelona (Maracapana), Cumaná y Margarita, no pudieron hacerlo por estar en guerra.

Para redactar el Acta de Independencia de Venezuela se nombraron a los Ciudadanos Juan Germán Roscio, Francisco Javier Ustáriz y Gabriel Ponte y para redactar y corregir la Primera Constitución de Venezuela, Hispanoamérica y Tercera del Mundo Contemporáneo, se nombraron al Doctor y General Antonio Nicolás Briceño y al cubano Francisco Javier Yanes.

Recordemos que cinco Trujillanos firmaron el Acta de La Independencia o Confederación Americana de Venezuela: Por Mérida, el Doctor y General Antonio Nicolás Briceño; por Trujillo, el Coronel Juan Pablo Briceño Pacheco; por San Fernando, Apure, el Presbítero Doctor Juan José Mendoza de Hurtado; por Obispo, Barinas, el Presbítero Doctor Luis Ignacio Mendoza de Hurtado, Vicepresidente del Congreso de 1811 y el Doctor Cristóbal Mendoza de Hurtado, por ser el Primer Presidente Constitucional de Venezuela.

Antonio Nicolás Briceño, combatió con su manifiesto, denominado “Decreto Penal”, la “Ley de La Conquista”, dictaminada por Domingo Monteverde, el 18 de Marzo de 1812, quien venía desde Coro (había llegado desde Puerto Rico) con esta campaña homicida. Recordemos que Francisco de Miranda combate en Valencia y obtiene la victoria, el 11 de Junio de 1811. El 16 de Marzo de 1812, comienza a sesionar el Congreso de Valencia, ciudad elegida como Capital, el 7 de Mayo. El 10 de Marzo se había producido el desembarco en Coro del sicario español Domingo Monteverde y recibe órdenes del Jefe Realista Capitán General Juan Manuel Cagigal. Trujillo cae en manos del Brigadier General Ramón Correa. El 6 de Abril de 1812, el Congreso suspende las sesiones y el 26 de Abril, el Ejecutivo se disuelve y nombra dictador a Francisco de Miranda. Este “Decreto Penal” fué firmado por el Doctor y General Antonio Nicolás Briceño, el peruano José de Sata y Bussi, el mirandino Francisco Silvestre Espejo Caamaño, Francisco Mayz y apoyado en alma y corazón por el Cubano Licenciado Francisco Javier Yanes (nació en Puerto Príncipe, hoy Camaguey, Cuba, el 12 de Mayo de 1776 y murió en Caracas, el 17 de Junio de 1842; el Congreso de Angostura lo nombró Presidente de La Corte del Almirantazgo), ambos se habían enfrentado en repetidas oportunidades al criminal Eusebio Antoñanzas en el centro del país, en 1812, el referido decreto era contra los traidores, delatores, conciliadores, facciosos, facinerosos y desafectos al Gobierno Republicano, el 16 de Abril de 1812. Este decreto daba poder a los comandantes militares a evacuar los sumarios en tres días y ejecutar la sentencia al cuarto día; señala la Pena de Muerte para quien en contra de los patriotas, formen un partido, los ataquen con obras o palabras, quien auxilie al enemigo, etc. También se aplicará la Pena de Muerte a quienes critiquen con escándalo el decreto y a los ladrones se les aplicará la pena de cien azotes, a quienes hablaran a favor de Fernando VII y de los españoles, sentenciaba: “Destruir la raza maldita de los españoles, europeos y canarios”. La perversa “Ley de La Conquista” sirvió para perseguir, matar, mutilar, violar a nuestras mujeres, cortarle los senos, introducir puñales en sus vaginas, asesinar niños decapitándolos y los ancianos descuartizándolos, a los patriotas y al pueblo los arreaban por largas distancias, por ello se justifican, tanto el Decreto de Guerra a Muerte de Antonio Nicolás Briceño Briceño, como la Proclama de Guerra a Muerte del Libertador Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar Palacios, porque los españoles hacían verdaderas carnicerías, como las ocurridas en Noviembre de 1811, en Baragua, Estado Lara; la de Barinas hecha por el Malagueño Capitán de Fragata Antonio Tiscar y Pedroza y la de Cumaná realizada por José Tomás Boves Rodríguez, donde quedaron 4000 habitantes de casi 20000 y la mayoría de los asesinados eran mujeres, incluyendo la familia del Mariscal de Ayacucho Antonio Josef Francisco de Sucre y Alcalá; tal como lo dijo Jesús de Nazareth: “No vine a traer la paz al mundo, sino la espada y el fuego y un horno gigantesco para quemarlos, porque existe la división; en una familia de cinco personas, tres estarán contra dos”, Lc 12, 49 y “Quienes hablan de paz son lobos vestidos de ovejas”.

Tales eran de genocidas, bárbaros y criminales los españoles, que el Sacerdote Capuchino de las Misiones de Apure, Fernando María del Coronil, actuaba como uno de los partidarios de Domingo Monteverde y exhortaba a los soldados realistas para que de 7 años hacia arriba no dejasen vivo a nadie, realmente una peste o plaga para los venezolanos.

Era tal la fuerza revolucionaria, fortaleza psíquica y entereza personal del Doctor y General Antonio Nicolás Briceño, que en su decreto sostenía que quien le acompañara en el combate no podía mirar hacia los lados o atrás porque podría ser sometido a pena de muerte e igualmente decía quien le trajera 20 cabezas de españoles, sería ascendido a Alférez, 30 a Teniente y 50 a Capitán. Por algo, antes de morir expresó: “Mi idolatrada Lola: casi al borde de la tumba te escribo estas líneas. Víctima de accidentes inesperados fuí hecho prisionero y me encuentro en capilla de morir. ¿Debí estar siempre a tu lado, gozando de las caricias de una Vida apacible y reposada?. Tú eres inteligente para no creerlo así. La Patria era esclava y en la noche de la esclavitud no hay paz, no hay honra, no hay amor, no hay Vida. Perdóname si te he hecho infeliz. Moriré orgulloso de mi conducta, sereno y altivo, anonadando a mis verdugos con el más insultante menosprecio. En cuanto a ti, perdóname. Quedas pobre y en tierra extraña, pero nada puedo hacer en tu favor. Consuélate en tan grande infortunio. Educa a nuestra adorable Ignacita, dile que fuí digno y que morí por la Patria. ¡Adiós! Mis últimos instantes son íntegros para ti. Muero pronunciando tu nombre. ¡Adiós!”. Dolores Jerez de Aristiguieta y Gedler estaba encinta y nacería otra hija de Antonio Nicolás Briceño, Isabel. Antonio Nicolás Briceño sentenció: “No faltará quien diga, que recibí el castigo de mis procederes, ese tal se equivoca, Dios para darle Patria a la Tierra prometida, mandóle a pasar a cuchillo a todos los de la Tierra del Canaán”. En ciertas circunstancias La Biblia permite matar, Caín mató a su hermano Abel; Abraham, por mandato de Dios estuvo a punto de matar a su propio hijo, Dios a última hora lo impidió; Jesús de Nazareth atacó con un látigo a los mercaderes en el templo y sentenció: “No he traído la paz al mundo, sino la espada y el fuego y un horno gigantesco para quemarlos, porque existe la división”, Lc 12, 49. “En una familia de cinco personas, tres estarán contra dos; quienes hablan de paz son lobos vestidos de ovejas”. “Ni paz os dejo ni paz os doy”. “A Dios lo que es de Dios, al César lo que es del César y al pueblo lo que es del pueblo”. “Un país que esté dividido en dos bandos, pronto se autodestruirá”. “Quien me siga a mi tiene que abandonarlo todo, sus hijos, padres, hermanos, esposas y demás familiares, incluso por esto surgirá el odio entre familia contra familia, hermano contra hermano, hijo contra hijo y más aún por nuestra actitud despreocupada, al causar molestia a los espíritus inmundos”. “El que me siga se niega así mismo, carga su cruz y sigue mis pasos”. “No te preocupes por el alimento, preocúpate por la Vida, es más importante que el cuerpo; no confíes en tu hermano, tío, sobrino, ni en tu mujer u hombre; quien me siga, quien tenga sed de Justicia y sea perseguido por esta causa, será calumniado, señalado, desprestigiado y asesinado; sólo los dignos, honestos y consecuentes, alcanzarán la merced del cielo; porque existe gente dañina, falsa, perversa y torcida; Los que sigan mis palabras serán expuestos a la mala reputación, derrota, rechazo, escarnio, aislamiento, soledad, maldad, traición, muerte. Los involucrarán en cosas que no han hecho. Apóstoles: Ustedes también van a vacilar, me abandonarán, aunque yo sé quienes me critican, a mis espaldas hablan mío y me abandonarán, lo harán como lo hicieron otros discípulos. Si amas a tu madre, padre, hija, hijo, más que a mí, no serás digno”. “Quien quiera más a su hijo no es digno de quererme a mí”. “Podrán torturar mi cuerpo, destruir mis huesos, incluso matarme, ver mi cadáver, pero no mi obediencia”. “Odia a los tibios y neutros”. “El valiente se hace prudente y el cobarde se tiñe de valiente”. “Primero entra un camello por el ojo de una aguja que un rico al cielo”. “Bienaventurados sean ustedes, cuando sean insultados, odiados y perseguidos por seguir mi causa”. “Alegraos, disfrutaos, regocijaos de los que persiguen, calumnian, hablan mal de vosotros, porque ustedes serán bienaventurados, el cielo será de ustedes y quienes los critiquen se incomodan, irritan, molestan, enojan, sienten envidia, egoísmo e inferioridad con vosotros, en sí, ellos mismos por su rencor se autolastiman, autoagreden, autodañan, autovictimizan y autodestruyen. Bienaventurado el perseguido y el que tenga sed de Justicia”. “No le hagan caso a los que los critiquen porque son ciegos guías de ciegos y recuerden que estos juntos caerán en el hoyo”. “El que no es contra nosotros, por nosotros es”. “Conoceréis la verdad y la verdad os hará libres”. “Vendrán falsos profetas y adoradores del becerro de oro”. “No vale la adoración sino la que nace en el corazón y en la verdad”. “No tener falsas idolatrías”. “Siempre viviré con agonía, por causa de los que más he beneficiado hasta el fin de los siglos”. “Las plantas que no han sido sembradas con la creación serán arrancadas”. “Árbol que no sirve, que no da frutos, se corta y se lanza al fuego”, “El clavo que sigue sobresaliendo recibe más martillazos” y reafirmó sus planteamientos a través de los siguientes pensamientos: “Felices los que tienen hambre y sed de Justicia, porque serán saciados”, Mateo 5, 6. “Felices ustedes, cuando por causa mía los insulten, los persigan y les levanten toda clase de calumnias. Alégrense y muéstrense contentos, porque será grande la recompensa que recibirán en el cielo. Pues bien saben que así persiguieron a los profetas que vinieron antes de ustedes”, Mateo 5, 11 – 12. “Todo el que oiga estas palabras mías y las ponga en práctica, será como el hombre prudente que edificó su casa sobre roca”, Mateo 7,24. “Cae la lluvia vienen los torrentes y soplan los vientos, se echan sobre ella pero la casa no cae, porque esta cimentada sobre la roca”, Mateo 7,25. “Más todo el que escucha mis palabras y no las cumple, es como el hombre necio que ha edificado su casa sobre arena”, Mateo 7,26. “Cae la lluvia, vienen los torrentes y soplan los vientos, se echan sobre ella y la casa se cae y es grande su ruina”, Mateo 7,27. “¡Cuídense de los hombres! A ustedes los arrastrarán ante sus consejos y los azotarán en sus sinagogas. Ustedes incluso serán llevados ante gobernantes y reyes por causa mía y tendrán que dar testimonio ante ellos y los pueblos paganos”, Mateo 10, 17 – 18. “Un hermano denunciará a su hermano para que lo maten y el padre a su hijo, y los hijos se sublevarán contra sus padres y los matarán. Ustedes serán odiados por todos por causa mía, pero el que se mantenga firme hasta el fin, se salvará”, Mateo 10, 21 – 22. “El que quiera seguirme, que renuncie así mismo, tome su cruz y me siga. Pues el que quiera asegurar su vida la perderá, y el que sacrifique su vida (por mí) y por el Evangelio, la salvará. De que le sirve a uno si ha ganado el mundo entero, pero se ha destruido así mismo, que podría dar para rescatarse así mismo. Yo les aseguro: Si alguno se avergüenza de mí y de mis palabras en medio de esta generación adúltera y pecadora, también el hijo del hombre se avergonzará de él, cuando venga con la gloria de su padre rodeado de sus santos ángeles”, San Marcos 8 – 34. “¿De qué venían discutiendo por el camino?, ellos se quedaron callados, pues habían discutido entre sí sobre quien era el más importante de todos, entonces se sentó, llamó a los 12 y les dijo: Si alguno quiere ser el primero, que se haga el último y el servidor de todos”, San Marcos 9 – 29 – 36. “Si tu mano te está haciendo caer, córtatela; y si tu ojo prepara tu caída, sácatelo, pues es mejor para ti entrar con una sola mano y con un solo ojo en el Reino de Dios, que ser arrojado con los dos al infierno, donde sus gusanos no mueren y el fuego no se apaga. Pues el mismo fuego los conservará”, San Marcos 9 – 43 – 49. “En los últimos días habrán escenas espantosas”, Lucas 21, 7 – 11, Mateo 24, 3 – 14. “Hasta los cabellos de la cabeza de ustedes están todos contados”, Lucas 12, 6 – 7. “Felices ustedes si los hombres los odian, los expulsan, los insultan y los consideran unos delincuentes a causa del hijo del hombre. Alégrense en ese momento y llénense de gozo, porque les espera una recompensa grande en el cielo. Recuerden que de esa manera trataron también a los profetas en tiempos de sus padres”, Lucas 6, 22 – 23. “Ya también el hacha está puesta a la raíz de los árboles; por tanto, todo árbol que no da buen fruto se corta y echa en el fuego”, Lucas 2, 3 – 9. “Dióle Leví después un gran con­vite en su casa, al cual asistió un gran­dísimo número de publicanos y de otros que los acompañaban a la mesa. De lo cual murmuraban los fariseos y los escribas de los judíos, diciendo a los discípulos de Jesús: ¿Cómo es que coméis y bebéis con publícanos, y con gentes de mala vida?. Pero Jesús, tomando la palabra, les dijo: Los sanos no necesitan de médico, sino los enfermos. No son los justos, sino los pecado­res a los que he venido yo a llamar a penitencia. Todavía le preguntaron ellos: ¿Y de qué proviene que los discípulos de Juan ayunan a menudo, y oran, como también los de los fariseos, al paso que los tuyos comen y beben?”, Lucas 5, 29 – 33. “Nadie corta un pedazo de vestido nuevo y lo pone en un vestido viejo; pues si lo hace, no solamente rompe el nuevo, sino que el remiendo sacado de el no armoniza con el viejo”, Lucas 5, 6 – 36. “El que no es conmigo, contra mi es; y el que conmigo no recoge desparrama”, Lucas 11, 12 – 23. “Más os digo, amigos míos: No temáis a los que matan el cuerpo, y después nada más pueden hacer”, Lucas 12, 14. “Un buen pastor no abandona su rebaño, como la gallina que ampara a sus pollitos bajo sus alas, ¡Jerusalém, Jerusalém, que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántas veces quise recoger a tus hijos, a la manera que el ave cubre su nidada debajo de sus alas y tú no has querido!”, Lucas 13, 34. “Miren que los envío como ovejas en medio de lobos; sean, pues, precavidos y sagaces como la serpiente, pero sencillos y cándidos como la paloma”, Mateo 10, 16. “Conozco bien tus obras, que ni eres frío ni caliente: ¡ojalá fueras frío o caliente! Más por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, estoy para vomitarte de mi boca”, Apocalipsis 3, 15 – 16. “Yo a los que amo, los reprendo y los castigo”, Apocalipsis 3, 19. “Leerás continuamente el Libro de esta ley y lo meditarás para actuar en todo según lo que dice. Así se cumplirán tus planes y tendrás éxito en todo. Yo soy quien te manda; esfuérzate pues y sé valiente”. Josué, Capítulo 1, Versículo 8. “Bendito sea el Señor, roca mía, que prepara mis manos para la pelea y mis dedos para la guerra”, Salmo 144. “Pero, si no toman otro camino, todos perecerán igualmente”, Lc 13,5. “Porque el juicio será sin misericordia para el que no ha tenido misericordia; pero la misericordia se ríe del juicio”, Apóstol Santiago, St. 2, 13. Jesús de Nazareth le dijo a tres de sus seguidores: “Tomen 10 onzas de oro cada uno para que las reproduzcan”, luego les preguntó: ¿Qué hicieron con el dinero?, el primero las reprodujo 10 veces más, el segundo las reprodujo 5 veces más y el tercero le dijo: “Como tú eres muy exigente y me exiges algo que no puedo cumplir, yo guardé el dinero”. “Si lo que busco es la aprobación de la gente ya no seré seguidor de Cristo” y “Querer tener contentos a todos será atormentarse en vano”, San Pablo. “El hecho de que te alaben o vituperen no te hace más grande”. “Dichosas las entrañas que no engendraron y las mamas que no amamantaron; es mejor no tener hijos para no traerlos a estas calamidades”. “Los malvados, mis enemigos se junta para atacarme y destruirme; pero ellos son los que tropiezan y caen”. “Por mi culpa estarán como ovejas rodeadas de lobos y no se detengan a hablar con nadie en el camino”. “Los gobernantes y los grandes tiranizan y oprimen”. “La grandeza de un Ser Humano es servir a los demás”. “Te seguiré, me despediré de mi familia; no, el que me siga no debe mirar atrás”. “En la Cátedra de Moisés, muchos profetas hay; haced como ellos dicen, pero no hagáis como ellos hacen”. “Todos los que habían creído estaban juntos, vendían sus propiedades y bienes y los representaban a cada uno, según sus necesidades y habilidades”. “No hay que imaginarse lo que ocurrirá en el Cielo y en la Tierra, porque a la final pasará”. “Por las naciones que habéis ido me han desacreditado; por qué me buscan entre los muertos, estoy vivo he resucitado”. Jesús (al viñador que la higuera no le producía higos) Córtala ¿Para qué ocupa tierra inútilmente?. “Los marranos se solazan en el lodo, antes que en agua pura”. “El impío lanza toda su crueldad contra el justo, tiempla su arco y dispara su flecha, pero ésta se le devuelve y se le clava en su corazón”. “No hay que abrir demasiado las puertas a los vecinos y a los amigos, porque te arruinan”. “Apartaos de mí malditos hacedores de maldad, porque yo nunca los conocí y el que pisotea la sangre del hijo del hombre, de labios me honra, pero su corazón está lejos de mí, soy espíritu y verdad”. “El enemigo nos hace valerosos”. “Si estás conmigo carga la cruz y sígueme. Nadie le puede servir a dos amos. Vale más la vida que la comida y vale más el cuerpo que la ropa”. “Maldito el hombre que confía en el hombre”. “Una sola palabra bastará para sanarte”. “Me matas o te mato”. “A grandes males grandes remedios”. “Quien peque morirá”. “Tenía hambre y me diste de comer”. “No le hagas a otro lo que no quieras que te hagan a ti”. “Los líderes no podemos ponerle cargas muy pesadas al pueblo, que no estemos dispuestos nosotros a cargar”. “Por falta de conocimiento se perdió el pueblo”. “Este pueblo me honra con sus labios, pero su corazón está muy lejos de mí”. “El pueblo tiene labios embusteros”. “Si eres tibio o frío te escupiras y vomitarás a ti mismo”. “Si los que mandan a pelear, pelearan entre sí, no habría guerras”. “Pedro me amas más que ellos, apacienta mi rebaño”. “Muchos son los invitados, pocos los elegidos”. “Dios es el Héroe de la Guerra”. “Vamos ahora ricos, llorad y aullad por las miserias que os vendrán; vuestras riquezas están podridas y vuestras ropas están comidas de polilla. Los pastores asalariados son falsos. Dios no habita en templos hechos por manos humanas. Ora en tu aposento. Hay de los que oprimen a los pobres. No explotarás ni oprimirás a los humildes y pobres. Hay de los que dictan leyes injustas para tiranizar, robar y despojar a las viudas y huérfanos. No oprimirás a tus prójimos, ni le robarás. No retendrás el salario del jornalero en tu casa hasta mañana. ¿Qué paz puede haber entre la hiena y el perro? ¿Qué paz entre el rico y el pobre?, No se trata de que otros tengan comodidad y los demás sufran. Busquen la Igualdad. La raíz de todos los males es el amor al dinero”. “Quien no tenga piedad ni misericordia ni compasión con nosotros, no podemos tener piedad ni misericordia ni compasión con él”. “Quien intente guardar su vida la perderá y quien la pierda la conservará”. “El pecado se lava con sangre”. “El caliz de tu sangre que será derramado por vosotros para el perdón de los pecados”. “La sangre de Cristo me protege de todo mal”. Ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie, golpe por golpe, herida por herida, vida por vida; así como verguenza por verguenza, humillación por humillación y venganza por venganza; Quien me maldiga lo maldeciré; Quien me bendiga lo bendiciré; Ni la vida ni la muerte nos apartarán del amor a Dios; Por su lealtad hacia mi los odiarán; No odien lo que se repriman; Quien da limosna daña su espíritu; Quien mucho reza se condena; Lo acontecido al tocar la quinta y sexta trompetas: 1. El quinto ángel tocó la trompeta; y vi una estrella del cielo72 caída en la Tierra, y diósele la llave del pozo del abismo. 2. Y abrió el pozo del abismo; y subió del pozo un humo semejante al de un grande horno; y con el humo de este pozo quedaron oscurecidos el sol y el aire. 3. Y del humo del pozo salieron langostas73 sobre la tierra, y dióseles poder, semejante al que tienen los escorpiones de la Tierra, 4. y se les mandó no hiciesen daño a la hierba de la Tierra, ni a cosa verde, ni a ningún árbol; sino solamente a los hombres que no tienen la señal de Dios en sus frentes. 5. Y se les encargó, no que los mata­sen, sino que los atormentasen por cinco meses; y el tormento que causan, es co­mo el que causa el escorpión, cuando hiere o ha herido a un hombre. 6. Durante aquel tiempo los hombres buscarán la muerte, y no la hallarán; y desearán morir, y la muerte irá huyendo de ellos74. 7. Y las figuras de las langostas se parecían a caballos aparejados para la batalla; y sobre sus cabezas tenían como coronas al parecer de oro, y sus caras así como caras de hombres75. 8. Y tenían cabellos como cabellos de mujeres, y sus dientes eran como dien­tes de leones. 9. Vestían también lorigas, o corazas como lorigas de hierro, y el ruido de sus alas como el estruendo de los carros ti­rados de muchos caballos que van co­rriendo al combate. 10. Tenían asimismo colas parecidas a las de los escorpiones, y en las colas aguijones, con potestad de hacer daño a los hombres por cinco meses; y tenían sobre sí, 11. por rey al ángel del abismo, cuyo nombre76 en hebreo es77 Abaddón, en griego78 Apollyon, que quiere decir en latín Exterminans, esto es, el Exterminador. 12. El un ay se pasó ya, mas luego después van a venir dos ayes todavía. 13. Tocó, pues, el sexto ángel la trom­peta; y oí una voz que salía de los cua­tro ángulos del altar de oro, que está colocado ante los ojos del Señor, 14. la cual decía al sexto ángel, que tenía la trompeta: Desata a los cuatro ángeles del abismo, que están ligados en el grande río Eufrates79. 15. Fueron, pues, desatados los cuatro ángeles, los cuales estaban pronto para la hora, y el día, y el mes, y el año, en que debían matar la tercera parte de los hombres. 16. Y el número de las tropas de a caballo era de doscientos millones80. Porque yo oí el número de ellas. 17. Así como vi también en la visión los caballos; y los jinetes vestían corazas como de fuego, y de color de jacinto, o cárdenas, y de azufre; y las cabezas de los caballos eran como cabezas de leo­nes: y de su boca salía fuego, humo y azufre. 18. Y de estas tres plagas fué muerta la tercera parte de los hombres, es a sa­ber, con el fuego, y con el humo, y con el azufre, que salían de sus bocas. 19. Porque la fuerza de los caballos está en su boca y en sus colas; pues sus colas son semejantes a serpientes, y tie­nen cabezas, y con éstas hieren. 20. Entretanto los demás hombres, que no perecieron con estas plagas, no por eso hicieron penitencia de las obras de sus manos, con dejar de adorar a los demonios y a los simulacros de oro, y de plata, y de bronce, y de piedra, y de madera, que ni pueden ver, ni oír, ni andar; 21. ni tampoco se arrepintieron de sus homicidios, ni de sus hechicerías, ni de su fornicación, o deshonestidad, ni de sus robos. (72) A Luzbel caído del cielo, al cual permitirá Dios que salga del infierno con gran muchedumbre de espíritus malos. (73) Algunos por las langostas entienden los que se apartaron de la fe, o los falsos apóstoles. (74) Is. II. 19. — Os. X, 8. — Luc. XXIII, 30. — Sab. XVI, 9. (75) Toda la pintura que aquí se hace, la apli­can algunos a los mahometanos o sarracenos. — Véase Joel I y ll. (76) Véase Nombre. (77) IIT IK. (78) ATO YY VWV. (79) Véase Demonio.—El Río Éufrates era el de Babilonia, símbolo del Infierno. (80) Véase Número. San Juan de Pastmos, Capítulo IX.

Jesús marchó de allí y se fué en dirección a las tierras de Tiro y Sidón. Una mujer cananea, que llegaba de ese territorio, empezó a gritar: “¡Señor, hijo de David, ten compasión de mi! Mi hija está atormentada por un demonio”. Pero Jesús no le contestó ni una palabra. Entonces sus discípulos se acercaron y le dijeron: “Atiéndela, mira como grita detrás de nosotros”. Jesús contestó: “No he sido enviado sino a las ovejas perdidas del pueblo de Israel”. Pero la mujer se acercó a Jesús y, puesta de rodillas, le decía: “¡Señor, ayúdame!”. Jesús le dijo: “No se debe echar a los perros el pan de los hijos”. La mujer contestó: “Es verdad, señor, pero también los perritos comen las migajas que caen de la mesa de sus amos”. Entonces Jesús le dijo: “Mujer, ¡Que grande es tu fe! Que se cumpla tu deseo”. Y en aquel momento quedó sana su hija, Mateo 15, 21 – 28. Jesús decidió irse hacia las tierras de Tiro. Entró en una casa, y su intención era que nadie lo supiera, pero no logró pasar inadvertido. Una mujer, cuya hija estaba en poder de un espíritu malo, se enteró de su venida y fué en seguida a arrodillarse a sus pies. Esta mujer era de habla griega y de raza sirofenicia, y pidió a Jesús que echara al demonio de su hija. Jesús le dijo: “Espero que se sacien los hijos primero, pues no está bien tomar el pan de los hijos para echárselos a los perritos”. Pero ella le respondió: “Señor, los perritos bajo la mesa comen las migajas que dejan caer los hijos”. Entonces Jesús le dijo: “Puedes irte; por lo que has dicho el demonio ya ha salido de tu hija”. Cuando la mujer llegó a su casa, encontró a la niña acostada en la cama; el demonio se había ido, Marcos 7, 24 – 30. Moisés apedreó o lapidó a los que adoraban el becerro de oro, al regresar con la tabla de los diez mandamientos y observar que el pueblo que dirigía lo desobedecía en total depravación; Josué mandó a matar a más de 12 mil personas en el pueblo de Hai y a la única persona que salvó fué a la que lo había enconchado; David ordena matar a su propio hijo Absalón con el General Joab, quien lo persiguió y quedó guindado, enredado entre las ramas de un árbol, éste aprovechó y lo mató con una lanza; la heroína judía Judith seduce a Holofernes, Rey de Asiria y logra matarlo con su propia espada, cortándole la cabeza, una vez que lo había embriagado; David “El Mirón” mandó a Urías de primero en la batalla, para que lo mataran, porque David estaba interesado en su esposa Betsabé, éste se había enamorado de ella al verla desnuda, mientras se bañaba. El libro conocido como sagrado habla del castigo, holocausto, Apocalipsis y del juicio final.

La Humanidad y específicamente El Cristianismo han pasado por diferentes escaramuzas, guerras y genocidios, como lo demuestra el siguiente resumen histórico: Tanto los patriarcas como los profetas: Heber (de ahí proviene el nombre de los Hebreos), Abrahám, sus hijos: En la esclava Agar, Ismael y en su esposa Sara, Isaac, casado con Rebeca, a quien por órdenes de Dios estuvo a punto de matar, pero a última hora Dios ordenó no hacerlo. Moisés quien salvado de las aguas condujo al pueblo hebreo hacia la Tierra Prometida, aunque no llegó y murió en el Monte Nebo, a la edad de 120 años, éste en su juventud para huir del ejército del Faraón Ransés II, mató a un soldado egipcio que golpeaba a un hebreo; en un acto de desesperación mató a su camello, dudó de Dios, aunque se le había aparecido en la zarza ardiendo y cuando fué a buscar las tablas de los 12 mandamientos el pueblo volvió atrás, para revolverse en el lodo y adorar el becerro de oro, en lo que se demuestra que muchas veces las masas no solo necesitan persuasión, sino circunstancialmente represión. Jacobo, llamado Israel, que con Raquel había engañado a su padre al hacerse pasar por su hermano gemelo Esaú, también fué engañado cuando se casa con Lia en vez de Raquel, las dos eran hermanas. Su hijo José, es vendido por sus hermanos como un esclavo. Josué quien al llegar a Hai destruye la ciudad y mata más de 12 mil personas; éste es el famoso de las trompetas de Jericó, que al sonarlas destruyó sus torres y muros. Samuel ungió a Saúl como Rey, éste persigue para matar a David que luego se convierte en Rey, al hacerse líder del pueblo hebreo, al matar con una honda a Goliat. David manda a Urías al frente de batalla para que lo maten, para quedarse con su esposa Betsabé, porque la había visto desnuda cuando se bañaba, por eso lo llamaron “David El Mirón”; David manda a matar a su hijo Absalón, con uno de sus lugartenientes Joab, éste lo persigue y al quedarse enredado con su cabellera en un árbol lo asesina con una lanza; Joab le dio muerte al General Abner. Su hijo Salomón después de ser un hombre íntegro se dedica a los placeres, a la perdición y amante de la Reina Saba de Etiopía. La heroína Yudit mata a su esposo Holofernes, porque puso en peligro a la ciudad de Betulia. Luego de estos patriarcas vendrían los profetas como Isaías, Elías, Eleazar hasta que llega Jesús de Nazareth y plantea que tanto odio, violencia, violaciones, traiciones, asesinatos y sangre, están contenidos en el Viejo Testamento y con los apóstoles se produce el Nuevo Testamento.

Las Guerras Médicas, en el Siglo V AJN entre Persia y Grecia, iniciadas por Darío. La primera fué en 490, señalada por la derrota de los persas en Maratón; la segunda es emprendida por Jerjes, señalada por el hecho heroico de las Termópilas y por las victorias de Salamina de Platea, 480 y de Micale, 479; la tercera estalló en 450, señaló el definitivo triunfo de los griegos, que impusieron a los persas una paz humillante, la llamada paz de Cimón, 449 AJN. Horcas Caudinas, 290 AJN, lugar cerca de Caudio, donde el ejército fué humillado al ser vencido aceptar una concesión deshonrosa, por el General Samnita (Sanio Italia), Concio, Herennio. Las Guerras Púnicas, nombre dado a las tres guerras que tuvieron lugar entre Roma y Cartago (La Gran Joya y Perla del Mediterráneo); la primera 264 – 241 AJN, reconoció por causa la posesión de la Sicilia, terminó en la cesión de la isla a los romanos después de las victorias de las Islas de Egades; la segunda 219 – 201 AJN, se originó de la ocupación de Córcega y Cerdeña por los romanos; Aníbal pasó Los Alpes, venció en El Tesino, El Trebia, El Trasimeno y finalmente en Canas, pero las victorias de Marcelo en Sicilia, de Escipión en España y la derrota de Asdrúbal en El Metauro, obligaron a Asdrúbal a dejar el suelo de Italia, vendido al final por Escipión en Zuma (Africa); Cartago perdió la España, cedió la flota y pagó una contribución enorme; la tercera 149 – 146 AJN, provocada por la usurpación de Masinisa y propugnada por Catón “El Viejo”, acabó con el sitio y la ruina de Cartago, destruida por Escipión Emiliano. Sagunto, Murviedro España, 219 AJN, donde los romanos resistieron en contra del cartaginés Aníbal hasta la muerte. Numancia, Soria España, pueblo que estuvo sitiado por 16 años y prefirió morir en llamas que rendirse ante el asedio de Escipión Emiliano, en el 133 AJN y 74 años después de la muerte de Nazarus, se produce la masacre judía de Masada, perpetrada por Los Romanos y 200 años DJN la Diáspora Judía por todo el mundo hasta regresar el 14 de Mayo de 1948 a Palestina, con la creación del Estado de Israel y la división del Territorio Palestino, Israel para los Judíos y Palestina para los Arabes y lo que le hicieron los nazi alemanes a los judíos, ahora los judíos se lo hacen a los árabes palestinos con El Sionismo.

Corolario:

El 8 de Enero de 1813, se inicia en Puerto de Ocaña, Colombia, la Campaña Admirable, que recorrió alrededor de 1500 kilómetros. El 28 de Febrero de 1813, se produce la Batalla de Cúcuta, Colombia. El 1 de Marzo de 1813, la Vanguardia con el Teniente Coronel Atanasio Girardot, Primer Comandante entran a San Antonio del Táchira, territorio venezolano. El 30 de Marzo de 1813, el General en Jefe Simón Bolívar Palacios es autorizado por el Gobierno de la Nueva Granada para llegar hasta La Grita, Táchira, Venezuela. El General en Jefe Simón Bolívar Palacios se disgusta, porque en su pensamiento la estrategia era llegar a Trujillo. El 13 de Abril de 1813, se produce la Batalla de La Grita. El 17 de Abril de 1813, envía al marabino Capitán Francisco Yépez Roldán a Bailadores, Mérida. El 26 de Abril de 1813, envía a los Oficiales: Primer Comandante Coronel José Félix Ribas, Segundo Comandante Coronel Manuel del Castillo y Rada (quien se retiró), Mayor General Mayor Rafael Urdaneta Faría, Mayor Vicente Campo Elías, el Jefe de Artillería José Tejada, Mayor Francisco Ponce, Secretario General Pedro Briceño Méndez y los Edecanes Juan José Pulido, José Jugo y Fermín Ribón, orientadores de la Retaguardia, hacia territorio trujillano, vía San Cristóbal, Valle de Las Piedras o Los Callejones de Mérida, Los Llanos, Boconó, Boca de Monte, Niquitao. El 27 de Abril de 1813, el Poder Ejecutivo de La Unión, autoriza al General en Jefe Simón Bolívar Palacios, para llegar hasta Trujillo. El 7 de Mayo de 1813, recibe personalmente la autorización para proseguir su Invicta Campaña. El 14 de Mayo de 1813, desde San José de Cúcuta, donde estaba el Centro del Ejército Libertador, parte el General en Jefe Simón Bolívar Palacios con la Campaña Admirable hacia Trujillo vía Mérida, llega a La Grita el 17 de Mayo y pernocta hasta el 19 de Mayo de 1813. La Vanguardia del Ejército Libertador orientada por el Teniente Coronel y General Post Mortem Atanasio Girardot parte desde Bailadores hacia Mérida. De esta manera la Campaña Admirable arranca definitivamente con toda la fuerza y el apoyo necesario hasta la Provincia de Trujillo, Venezuela. El 15 de Mayo de 1813, envía al Doctor Cristóbal Mendoza para que organice el Gobierno Independentista en la ciudad de Mérida y éste trujillano, el 23 de Mayo de 1813, como Presidente del Cabildo Emeritense le otorga el Título de Libertador, ratificado por él mismo como Presidente de Venezuela por segunda vez, en la Sesión Extraordinaria del Cabildo o Ayuntamiento de Caracas en El Templo de San Francisco, el 14 de Octubre de 1813; un día antes, es decir, el 13 de Octubre de 1813, El Libertador dio por culminada la Campaña Admirable. El 19 de Mayo de 1813, el General en Jefe Simón Bolívar Palacios sale de La Grita para Mérida, vía Bailadores y estancia en la casa del patriota Antonio Belandria desde el 19 hasta el 23 de Mayo. El 23 de Mayo de 1813, el General en Jefe Simón Bolívar Palacios llega a Mérida por la mañana y es proclamado Libertador; había salido en la madrugada de Bailadores, atravesando lo que hoy es Tovar, La Victoria, Estanques, Lagunillas, Ejido y Cuesta del Ciego, Parroquia de La Punta. El 29 de Mayo de 1813, envía a la Vanguardia, orientada por los Comandantes Neogranadinos Teniente Coronel Atanasio Girardot Primer Comandante, Mayor Luciano D´Elhuyar Segundo Comandante, Capitán Antonio Ricaurte, Capitán Hermógenes de La Maza, el Carupanero Capitán Antonio Acosta Jiménez (enviado a Niquitao, Boconó), el Marabino Francisco Yépez Roldán y el Trujillano Capitán Manuel Gogorza Lechuga (Jefe del Batallón de Exterminio de Conciliadores, Desertores, Delatores, Judas, Traidores, Bandidos y Delincuentes, y del Tribunal Penal que hacía Juicios Sumarios) hacia Trujillo. El 8 de Junio de 1813, El Libertador sentencia: “Más estas víctimas serán vengadas, estos verdugos serán exterminados. Nuestra vindicta será igual a la ferocidad española. Nuestra bondad se agotó ya, y puesto que nuestros opresores nos fuerzan a una guerra mortal, ellos desaparecerán de América, y nuestra Tierra será purgada de los mons­truos que la infestan. Nuestro odio será implacable y la guerra será a muerte”. El 10 de Junio de 1813, El Libertador Simón Bolívar Palacios sale desde Mérida hasta Trujillo, llega a ésta el 11 de Junio a la Hacienda “La Victoria” del Padre Francisco Antonio Rosario, en el Sector El Cucharito, hoy Carmania y el martes 15 de Junio firma la Proclama de Guerra a Muerte a los españoles o Proclama de Guerra a Vida a los americanos, en Trujillo a las 3 de la madrugada, a 159 días de haber partido la Campaña Admirable desde Puerto de Ocaña, el 8 de Enero. El Libertador Simón Bolívar Palacios una vez firmada la Proclama de Guerra a Muerte, decide continuar por cuenta propia hasta Caracas, a la cual entra triunfante en siete meses, desde que partió desde Puerto de Ocaña, Colombia, el 8 de Enero de 1813 y casi tres meses, es decir, 86 días en firme en territorio venezolano, como se lo había propuesto, desde el 14 de Mayo de 1813 que sale de San José de Cúcuta hacia La Grita, proveniente de San José de Cúcuta hasta Caracas. La Campaña Admirable le daría la Libertad a Venezuela (Tercera Campaña, las otras dos se dieron en Colombia).


El Libertador Simón Bolívar Palacios, usó la Táctica y la Estrategia del Ajedrez de poner en Jaque al enemigo para amenazarlo, inquietarlo e intranquilizarlo, con la Firma de la Proclama de Guerra a Muerte, el martes 15 de Junio de 1813, a las 3 de la madrugada y le dió Jaque Mate con la inmovilidad total del Ejército Realista, al llegar triunfante a Caracas, el 7 de Agosto de 1813.